Ciudad Juárez.- En el segundo día de actividades de la Cumbre Binacional por la Paz celebrada en Ciudad Juárez, alrededor de 250 personas representantes de 100 organizaciones de México, Estados Unidos y Canadá se reunieron para estructurar propuestas conjuntas ante la violencia sin precedentes que afecta a la región.
Tras una primera jornada enfocada en la recolección de denuncias, el trabajo de esta segunda fecha se concentró en la elaboración de agendas de construcción de futuro y exigencia de justicia.
Durante las mesas de trabajo, Marco Castillo, codirector de Global Exchange y representante del Movimiento de los Pueblos por la Paz y la Justicia, destacó los consensos alcanzados entre la sociedad civil y las autoridades.
Castillo detalló que entre los planteamientos principales sobresale la "construcción de mecanismos trinacionales entre legisladores, entre gobiernos, crear sistemas regionales de justicia, crear marcos normativos y legislaciones que prioricen la paz, la justicia, la naturaleza y las personas".
Respecto a la complejidad de las discusiones entre víctimas y el sector gubernamental, enfatizó que "no es un diálogo sencillo, pero es el diálogo que existe hoy como sociedad viva, como sociedad intensa".
Como parte de las actividades del día, las delegaciones se trasladaron a la franja fronteriza para realizar una manifestación simbólica en el bordo del río Bravo, donde se instalaron cruces y se emitió un pronunciamiento ante los medios.
En el lugar, activistas leyeron un manifiesto subrayando que dicho punto representa el espacio donde la vida es atravesada por "las políticas internacionales, por los límites administrativos, por los muros, por el alambre de púas en una clara militarización de la vida".
Asimismo, se recordó la cercanía del centro de detención migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), escenario donde fallecieron 40 personas, 27 resultaron con lesiones de por vida y 15 mujeres continúan sin ser reconocidas como víctimas.
Los colectivos definieron al bordo fronterizo como una "herida abierta donde hoy venimos a plantar la esperanza organizada por la memoria, la justicia y nuestro futuro en una casa común".
La agenda política incluyó también un diálogo con el senador Juan Carlos Loera, quien acudió a la cumbre para recibir las demandas de las organizaciones e impulsarlas en el ámbito legislativo.
Entre las peticiones concretas entregadas destaca la propuesta de realizar una reforma constitucional al artículo cuarto enfocada en la protección de los bosques.
En su intervención, el legislador abordó las acciones para combatir "violencias sistémicas" como la explotación laboral, la violencia feminicida, la discriminación y el racismo, resaltando además avances como la igualdad sustantiva, el reconocimiento de los pueblos originarios y afrodescendientes como sujetos de derecho, y la protección del salario mínimo frente a la inflación.







