Ciudad Juárez.- La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo), mantiene abiertas investigaciones contra estructuras del crimen organizado dedicadas al tráfico de personas mediante túneles subterráneos transfronterizos en la región.
El alcance de las indagatorias federales salió a relucir durante la continuación de la audiencia de vinculación o no a proceso penal contra Armando M. L., alias “El Chivo”, presunto líder de una célula delictiva vinculada al grupo “La Línea”. Las autoridades federales revelaron la integración de una carpeta de investigación formal que vincula a bandas locales con la operación de túneles clandestinos descubiertos en la zona limítrofe entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas. De acuerdo con el Ministerio Público de la Federación, el caso se originó a partir de un seguimiento previo en el que se interceptaban llamadas telefónicas para ubicar a cinco integrantes de una organización delictiva local que contaban con órdenes de aprehensión pendientes. El 7 de agosto de 2025, durante una de las intervenciones, se detectó una llamada hacia una persona identificada como F.Y.V. desde un número con terminación 6544. En dicha comunicación se le advertía que agentes de la Policía Estatal ejecutarían órdenes de aprehensión contra él y otras personas, y que debían moverse de inmediato al estar ubicados. A partir de ese momento, la representación social abrió una línea de investigación alterna sobre la nueva línea telefónica, manteniendo el rastreo en paralelo. Al cruzar la información de los audios interceptados, los investigadores lograron establecer la identidad del imputado. En las conversaciones grabadas se escuchaba que Armando M. L. expresaba preocupación al notar que su rostro aparecía en la lista de objetivos prioritarios de “Se Busca Información”, difundida en el portal oficial del Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en El Paso, Texas. Otros datos clave para su identificación incluyeron el hallazgo de una licencia de conducir expedida a su nombre en el estado de Durango y el rastreo de antenas que ubicaban la línea telefónica en esa misma entidad. Posteriormente, se detectaron tres números telefónicos adicionales vinculados al sospechoso (con terminaciones 5085, 1992 y 6029). La confirmación definitiva de su identidad se obtuvo al interceptar llamadas de felicitación por su cumpleaños dirigidas de forma coincidente a los cuatro números telefónicos. Durante la exposición de pruebas ante el juzgador, la FGR presentó grabaciones en las que se aprecia la organización coordinada de más de tres personas utilizando lenguaje cifrado y palabras clave como “cocina”, “ollas” y “cantidades específicas de peso”, además de términos como “hoyos” y “cajas”, haciendo alusión a laboratorios de drogas, así como a estupefacientes, migrantes y túneles para cruce ilegal. En los audios se hace mención explícita del uso de túneles subterráneos para cruzar a los migrantes hacia Estados Unidos, así como de la fijación de cobros de seis mil dólares por persona por realizar dicho traslado a través de la frontera Juárez-El Paso. Durante la audiencia, el propio M. L. cuestionó los señalamientos en su contra manifestando no comprender la adscripción a un grupo criminal específico. “No entiendo a qué organización pertenezco, o cómo se llama”, preguntó ante el tribunal previo a la resolución judicial. Tanto el juez de Control como el Ministerio Público aclararon que la acusación no sostiene la adscripción obligatoria a un cártel con denominación determinada, sino la comisión del delito de delincuencia organizada, definido formalmente como la integración a una estructura permanente de tres o más personas coordinadas para cometer delitos graves, en este caso específico delincuencia organizada para el tráfico de personas y delincuencia organizada para delitos contra la salud. El carácter de líder atribuido a “El Chivo” se sustentó en la identificación de al menos tres subordinados directos conocidos bajo los alias de “El Cholo”, “El Fantasma” y “El Pantera”, quienes se dirigían a él con los tratos de “El Jefe” o “El Señor”. Asimismo, los peritajes mostraron que Armando M. L. tomaba las decisiones operativas, autorizaba los movimientos, fijaba los precios del tráfico y recibía la obediencia de los demás integrantes. La autoridad judicial resolvió fijar el próximo 1 de enero como la fecha oficial para reanudar el proceso con la celebración de la audiencia intermedia.
Estado
02 Oct, 2026
Investiga FGR red de túneles transfronterizos
Mantiene Fiscalía abiertas averiguaciones contra estructuras del crimen organizado dedicadas al tráfico de personas
Staff / El Diario de Juárez
