Ciudad Juárez.- La población de origen hispano fue una de las que el martes 3 de noviembre apoyaron de manera mayoritaria al Partido Demócrata en la elección intermedia de Estados Unidos.

Datos de la herramienta interactiva “Tendencias Electorales”, del periódico New York Times, mostraban ayer que este grupo demográfico representó un 10 por ciento de los sufragios pero que, entre ellos, hasta un 69 por ciento había votado “azul”, mientras que entre el asiático la proporción en favor de los demócratas fue de 70 por ciento, y de hasta 91 por ciento entre el afroestadounidense.

El que casi siete de cada 10 hispanos hayan preferido a los demócratas el pasado martes significó, asimismo, un alza con respecto al 54 por ciento que lo hizo en 2024 y el mayor aumento de una elección a otra entre los diferentes segmentos de población citados.

De los blancos, de acuerdo con el instrumento de consulta del Times, el voto del martes fue con ligera mayoría para el Partido Republicano, con un 51 por ciento.

Entre ellos, aun así, el apoyo a la institución política que postuló al presidente Donald Trump, como en el resto de los grupos, también bajó, ya que en 2024 fue de 57 por ciento.

De acuerdo con Tony Payán, director del centro para estudios sobre México-Estados Unidos del Instituto Baker –de la Universidad Rice, en Houston–, la noticia de la noche fue el triunfo demócrata en Texas, un estado con un amplio segmento de población de origen latino que votó también mayoritariamente por ese partido y que sorprendió a los republicanos, que llevaban décadas en control de la política de esa entidad fronteriza.

“Lo que eso me dice es que los latinos en Texas no tienen una identidad partidista consolidada. Yo creo que los latinos en Texas son un voto al mejor postor”, comentó Payán.

En entrevista, el politólogo hizo notar la diferencia que se dio con respecto a California y Florida, los otros dos estados con la mayor población hispana del país y en donde cada partido, explicó, está consolidado: el demócrata en el primero y el republicano en el segundo.

De rojo a azul

Texas, en cambio, expuso Payán, no tuvo que atravesar ni aun por un período “púrpura”, sino que pasó de ser rojo a azul en una sola contienda.

“Creo que eso lo acaban de aprender los republicanos de una manera muy dramática”, dijo el académico, también profesor en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

“Porque ellos esperaban, cuando vieron el voto por Donald Trump, de 54 por ciento, sobre todo en zonas como el Valle Bajo, que es altamente hispana… y se volcó el favor de los republicanos, creo que le apostaron a que ya habían empezado a consolidar el voto latino en Texas, pero pues no es así: hoy hay ciertas políticas públicas que dañaron mucho a la comunidad hispana en Texas y claramente los hispanos salieron en números importantes”, agregó.

Sobre esta entidad, el desglose de los datos del NYT agrega que los latinos representaron un 24 por ciento del total de los sufragios y que, entre ellos, un 70 por ciento apoyó a James Talarico, el candidato demócrata y vencedor en la contienda por el Senado.

Entre los hispanos de todo el país, la opción azul fue preferida sobre todo por quienes tienen entre 18 y 29 años, ya que hasta un 79 por ciento de ellos emitió así su sufragio, así como entre mujeres, con un 74 por ciento.

“En Texas tenemos familia en México, somos migrantes, venimos de otros países, tenemos fuertes lazos sociales, familiares con México, con los estados fronterizos y claramente Abbott (el gobernador derrotado) estaba implementando políticas antimigratorias, colaborando muy de cerca con las políticas antimigratorias de Donald Trump”, dijo Payán.

“Y, además, no solamente estaba dañando familias; estas redadas de ICE fueron una cosa escandalosa y se estaban dando en el Valle Bajo. Esto estaba dañando familias, las deportaciones estaban dividiendo familias y el maltrato a los mexicanos en la frontera fue muy evidente”, agregó.

Otro elemento que abonó a la derrota republicana, señaló, fue el costo de la vida. “La guerra contra Irán aumentó los precios de los combustibles, el diésel y la gasolina, y eso tiene implicaciones para los precios de prácticamente todo”, planteó.