Después de viajar cerca de 20 mil kilómetros y de pagar hasta 30 mil dólares por ser guiados desde Asia, 353 personas migrantes de origen chino han ingresado a Estados Unidos durante los últimos seis años fiscales a través de los puertos fronterizos asignados a la Oficina de Operaciones de Campo de El Paso y las zonas vigiladas por la Patrulla Fronteriza del Sector El Paso, 13 de ellas entre enero y febrero.

Según las estadísticas del Gobierno estadounidense, la migración de la República Popular China que utiliza esta región para cruzar la frontera se multiplicó de solo una persona procesada por las autoridades fronterizas en todo el año fiscal (AF) 2021 a 29 personas guiadas por los “cabezas de serpiente” (como llaman en aquel país a los traficantes de personas) que fueron descubiertas durante los primeros cinco meses del AF 2026.

La búsqueda de mejores oportunidades económicas es el principal factor que ha convertido a los migrantes chinos en el tercer grupo extranjero más grande en Estados Unidos, después de los mexicanos y de las personas que vienen de la India, pero también la represión de la libertad de expresión y la libertad religiosa han motivado su emigración, de acuerdo con la organización Migration Policy Institute.

Mensajes a través de redes

“Las redes sociales han desempeñado un papel importante en la decisión de los migrantes chinos de venir a Estados Unidos y en cómo viajan. Los tutoriales en TikTok y plataformas similares, por ejemplo, explican cómo llegar a la frontera entre Estados Unidos y México y cruzarla de forma irregular. Algunos migrantes chinos pagan a traficantes de personas, conocidos como “cabezas de serpiente”, para facilitar el viaje”, señala la organización a través de su artículo “Inmigrantes chinos en los Estados Unidos”.

Sin embargo, no todos los migrantes asiáticos que pagan miles de dólares para cruzar el Océano Atlántico, llegar hasta algún país de Sudamérica, cruzar la selva del Darién y subir el continente hasta el norte de México y finalmente internarse en Estados Unidos lo logran, ya que además de quienes son detenidos al cruzar la frontera, otros son detectados en México o se convierten en víctimas de la violencia.

En abril de 2025, durante un operativo binacional, la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas (FEOE) de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE), la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) y el Buró Federal de Investigación (FBI) lograron rescatar a una mujer de origen chino que fue secuestrada en Ciudad Juárez junto a cuatro extranjeros más provenientes de Estados Unidos, México y Guatemala.

Después de haber contactado a una red de “coyotaje” para que la ingresara de manera irregular a Estados Unidos, la mujer identificada como “L. L.” llegó en avión a esta frontera, pero al salir del aeropuerto internacional Abraham González la secuestraron.

Sus captores la mantuvieron privada de la libertad durante siete días, en los cuales la torturaron mientras amenazaban a su esposo para que desde el otro lado del mundo depositara 15 mil dólares como rescate, los cuales depositó antes de que fuera rescatada.

Un migrante de origen vietnamita que en abril del año pasado se perdió en la frontera cuando era guiado por un grupo de traficantes de personas, narró a El Diario que el pago promedio de los asiáticos es de 20 mil a 30 mil dólares, de acuerdo con la ruta y las condiciones del viaje.

En cifras

Según las estadísticas del Gobierno estadounidense, mientras en todo el año fiscal 2021 (de octubre de 2020 a septiembre de 2021) los Oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) asignados a la oficina de Operaciones de Campo de El Paso y los agentes de la Patrulla Fronteriza (USBP) del Sector El Paso registraron el ingreso de solo una persona de China, durante la primera mitad del año fiscal 2025 procesaron el ingreso de 34 chinos, en el año fiscal 2022 (de octubre de 2021 a septiembre de 2022) la cifra subió a 25 migrantes.

De octubre de 2022 a septiembre de 2023, el año fiscal 2023, los oficiales de CBP y los agentes USBP registraron el ingreso -regular e irregular- de 185 personas más; de 51 durante el año fiscal 2024 (de octubre de 2023 a septiembre de 2024); de 62 en el año fiscal 2025 (de octubre de 2024 a septiembre de 2025) y de 29 durante los primeros cinco meses del año fiscal 2026 (de octubre de 2025 a enero de 2026).

En octubre pasado, los oficiales de CBP procesaron a una persona originaria de China, a tres más en noviembre y a otra durante febrero, quienes ingresaron a Estados Unidos a través de los puertos de entrada de El Paso sin los documentos necesarios para permanecer en el país.

Por su parte, los agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron en octubre a tres chinos que ingresaron a Estados Unidos a través del sector que abarca aproximadamente 432 kilómetros de la frontera entre Nuevo México y parte de Texas con Chihuahua, a dos más en noviembre, a siete en diciembre, a cuatro en enero y otros ocho durante febrero.

Los datos de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas, de la Secretaría de Gobernación (Segob), también muestran que en enero de este año dos personas originarias de China fueron retenidas por los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez por encontrarse en situación migratoria irregular en México, por lo que se les realizó un Procedimiento Administrativo Migratorio (PAM).

La presentación con el inicio del PAM es cuando los agentes de Migración llevan a la persona extranjera a una estación migratoria o estancia provisional -por no más de 36 horas- para verificar la regularidad de la estancia en el país y resolver si la persona se queda, regulariza su situación o es deportada o retornada; sin embargo, el Gobierno mexicano no hace pública la decisión final.