Pese a que su segundo hijo nació en Estados Unidos, cuando Carolina vio en su celular que tenía una orden de expulsión, decidió cruzar la frontera y refugiarse en Ciudad Juárez por temor a que el gobierno de Donald Trump la separara de sus hijos.
Semanas antes, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) detuvo a su hermana cuando fue citada a una Corte de Inmigración y fue obligada a separarse de sus hijos, por lo que la madre venezolana, de 30 años de edad, decidió viajar de Odessa a El Paso, para cruzar el puente internacional Paso del Norte y regresar a México. “La verdad no sé por qué me expulsaron, si yo llevaba mi proceso, mi caso y todo, pero bueno… la verdad no quiero regresar, ya viví la experiencia, ya, no fue mala, porque tampoco voy a decir que fue mala la experiencia que viví en Estados Unidos, pero tampoco fue la mejor, así que pues gracias por haberme recibido, y también por haberme sacado”, externó. Dijo que desde que comenzó el gobierno de Trump era muy estresante ver los retenes y las redadas del ICE, y vivía con el temor de tener que esconderse o que fueran a llegar a su casa para sacarla.‘Trabajos de todo’
Carolina salió desde 2017 de Venezuela a Colombia y en 2023 decidió migrar hacia Estados Unidos con su hija de entonces seis años y su pareja, su hermano y su prima, y en México se reunieron con su hermana y sus dos hijos, quienes viajaron desde Panamá. En la Ciudad de México, hizo “trabajos de todo”, ya que entre ambos tuvieron trabajos temporales en almacenes, tiendas de cosméticos, de niñera, limpiando, en un restaurante, vendiendo en la calle, en una tienda de ropa y como vigilante. Durante cuatro meses esperaron una cita para ingresar a Estados Unidos a través de la aplicación digital CBP One, hasta que su hermano decidió viajar a la frontera y entregarse a los agentes de la Patrulla Fronteriza, por lo que cuando supieron que fue liberado dentro del vecino país ellos y su hermana viajaron hasta Matamoros, en donde pagaron 500 dólares para ser llevados a la orilla (mexicana) del río Bravo, en donde otra persona les cobró para cruzarlos en un colchón inflable.2023, se entrega a USBP
El 4 de octubre de 2023, finalmente lograron entregarse con los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP), pero debido a que los mantuvieron toda la noche sin alimentos y ella padece hipoglucemia, se desmayó y tuvo que ser hospitalizada, y un día después fue enviada a un albergue con una cita ante un juez de inmigración para el 3 de junio de 2024. Dos meses después de cruzar la frontera quedó embarazada y no pudo asistir a su segunda audiencia, por lo que acudió sólo su pareja, quien en noviembre de ese mismo año fue detenido por violencia familiar y después de estar siete meses en la cárcel fue deportado a Colombia en 2025. Carolina contrató a un abogado para que pospusiera la Corte que tenía en septiembre de 2025, pero la dejaron “sin fecha”, el abogado le dijo que era común y que en algún momento le asignarían una nueva. Mientras tanto, su hermana fue citada por el ICE el 12 de noviembre, pero debido a que tenía un proceso abierto acudió sin ningún temor, y cuando llegó con su niño de siete años, fue detenida y obligada a separarse de su hijo. “Yo me hice cargo de mis sobrinos, de 7 y 19 años, anduve tramitando todo, haciendo papeleo, me enfoqué en el caso de mi hermana. Y el 5 de diciembre que entro a la aplicación y veo que mi caso está en rojo, y dice que el juez había ordenado mi expulsión me puse muy alterada, no quería que me separaran de mis hijos… hablé con mi sobrina y le dije que tenía que hacerse ella cargo de su hermanito”, recordó.Recibe apoyo en albergue
Con su hermana todavía detenida (como permanece actualmente) en un centro del ICE en Laredo, el 22 de diciembre Carolina y sus dos hijos de uno y nueve años llegaron a Ciudad Juárez, sin saber qué hacer, por lo que pidió apoyo en un albergue, en donde se encuentra refugiada desde entonces. “¿Qué más iba a hacer?, mi país ahorita está en un proceso de re-estabilización y no me atrevo a irme a mi país ahorita, no tengo casa. La verdad no logré lo que iba a hacer a Estados Unidos, me tuve que salir antes de tiempo, entonces me tocó venirme así. No tengo casa, no tengo nada en Venezuela… en realidad mi objetivo es regresar a mi país, pero no me puedo ir si no tengo nada para mis hijos”, compartió.
