Chihuahua.- Gracias a las relaciones con Israel y el Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBANK), Chihuahua logrará recuperar el acuífero que abastece de agua potable a la ciudad, al pasar de un déficit de seis millones de metros cúbicos a un superávit de tres mm3, informó el director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco.
La JCAS impulsa un proyecto que permitirá revertir la sobreexplotación del acuífero que abastece a la ciudad de Chihuahua, mediante el aprovechamiento de aguas tratadas y la aplicación de tecnología especializada desarrollada en Israel, informó Mario Mata Carrasco.
El funcionario explicó que el proyecto Tabalaopa-aldama, para el cual ya existe un convenio firmado con el NADBANK, constituye la pieza central de esta estrategia. El esquema permitirá utilizar agua regenerada para actividades agrícolas y reducir la extracción de agua subterránea destinada al consumo humano.
Mata Carrasco indicó que actualmente el acuífero registra un déficit de seis millones de metros cúbicos, condición que cambiará una vez que el proyecto entre en operación. Estimó que Chihuahua alcanzará un superávit cercano a los tres millones de metros cúbicos y mejorará la productividad agrícola en la zona beneficiada.
Aseguró que la cooperación con Israel está limitada a la transferencia de tecnología, capacitación e intercambio de experiencias exitosas en gestión hídrica. Rechazó las versiones que afirman que el convenio compromete la soberanía nacional o el control del agua en Chihuahua y recordó que la Secretaría de Relaciones Exteriores autorizó el instrumento firmado en 2023.
El director de la JCAS destacó que la colaboración internacional ya generó resultados concretos. Personal de organismos operadores recibió capacitación técnica especializada y diversos proyectos incorporaron tecnologías relacionadas con el reúso de agua para la agricultura y la eficiencia en redes hidráulicas.
En conferencia de prensa, Mata Carrasco señaló que cada habitante de Chihuahua dispone en promedio de entre 250 y 300 litros diarios de agua, aunque el consumo efectivo ronda entre 100 y 120 por persona. Indicó que el estado se ubica entre las entidades con mejores indicadores nacionales en materia de abastecimiento.
Explicó que la diferencia entre el agua suministrada y la efectivamente consumida obedece principalmente al agua no contabilizada, fenómeno que incluye fugas, mediciones incorrectas y tomas clandestinas. Por ello, la JCAS impulsa programas de sectorización y modernización de redes para reducir pérdidas, dijo.
El funcionario advirtió que más del 60 por ciento de los acuíferos de Chihuahua presenta condiciones de sobreexplotación y afirmó que las lluvias, aunque benefician temporalmente algunas zonas, no bastan para recuperar los grandes reservorios subterráneos, cuya recarga puede tardar cientos o incluso miles de años.
Mata Carrasco sostuvo que la reutilización del agua, la tecnificación del campo y el control de extracciones ilegales representan acciones indispensables para garantizar el abasto futuro.
Añadió que el proyecto Tabalaopa-aldama forma parte de una estrategia de largo plazo que busca fortalecer la seguridad hídrica de la capital y de las próximas generaciones de chihuahuenses.
