Chihuahua, Chih.- El fiscal de Distrito Zona Sur, Guillermo Hinojos Hinojos, atribuyó al Cártel de Sinaloa la privación de la libertad y el asesinato de Miguel Ángel Valenzuela y de su padre, localizados con múltiples impactos de arma de fuego en una carretera del municipio de Guadalupe y Calvo.
Hinojos informó que los avances de la investigación apuntan a que integrantes de dicha organización criminal interceptaron a padre e hijo cuando viajaban de regreso hacia
Yerbitas, después de recoger un vehículo que mantenían descompuesto en la zona de San Julián.
“Lo que tenemos es que las personas pudieron haber sido privadas de la libertad en el trayecto hacia Yerbitas. Posiblemente quien intervino en este hecho es gente de la delincuencia organizada por parte del grupo delictivo del Cártel de Sinaloa”, declaró.
Fueron 'levantados' dos días antes de encontrarlos sin vida
La Fiscalía mantiene abierta la investigación para establecer el móvil del doble homicidio, identificar a los participantes y precisar el punto donde las víctimas quedaron privadas de la libertad. El fiscal evitó proporcionar mayores datos debido a la sensibilidad de las diligencias.
La nueva información fortalece una de las líneas que la autoridad contemplaba desde el inicio, pues Hinojos había señalado que en esa zona operan tanto el Cártel de Sinaloa como “La Línea”, grupos que mantienen una disputa por el control de la región.
Miguel Ángel Valenzuela y su padre salieron la mañana del 18 de julio de Yerbitas con dirección a San Julián, donde recogerían un vehículo descompuesto. Alrededor de las 14:00 horas emprendieron el viaje de regreso y mantuvieron comunicación con sus familiares durante parte del recorrido.
Ambos pasaron por la comunidad de Catedral, donde dejaron a otro integrante de la familia. Desde ese punto ocurrió el último contacto con sus allegados, quienes ya no volvieron a tener noticias de ellos.
Los cuerpos fueron localizados a las 9:30 horas del 20 de julio, a un costado de la cinta asfáltica, en el kilómetro 5 de la carretera que conduce de El Ocote a Guadalupe y Calvo. Las víctimas presentaban diversos impactos producidos por proyectiles de arma de fuego.
Hinojos explicó que las condiciones del hallazgo, el tipo de lesiones y la forma en que ocurrió el crimen apuntaron desde un principio a la participación de integrantes de la delincuencia organizada.
El funcionario también precisó que padre e hijo no viajaban para comprar un automóvil, como trascendió inicialmente, sino para recoger una unidad que tenían descompuesta. Los familiares no presentaron una denuncia por desaparición antes del hallazgo.
Respecto a la actividad religiosa de Miguel Ángel Valenzuela, el fiscal aclaró que no ejercía como pastor, sino que era miembro de una congregación de la Asamblea de Dios, donde colaboraba con la música y la organización de algunas actividades.
La víctima tenía aproximadamente ocho meses de asistir a dicha congregación y anteriormente había formado parte de otras iglesias. Habitantes de Guadalupe y Calvo también lo conocían por su trayectoria como músico en agrupaciones de la región.
