Cuauhtémoc, Chih.- El uso de vapeadores representa un grave riesgo para la salud, especialmente en menores y adolescentes, advirtieron autoridades municipales al señalar que estos dispositivos contienen sustancias altamente dañinas que pueden generar adicción y afectar el desarrollo físico y neurológico.

La Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), a través de la unidad D.A.R.E., recalcó que mantiene recorridos y vigilancia constante en planteles educativos, donde de manera periódica recogen vapeadores asegurados por personal docente. De acuerdo con la corporación, estos aseguramientos son registrados principalmente en escuelas secundarias y preparatorias; sin embargo, también han detectado casos en instituciones de nivel primaria, lo que incrementa la preocupación.

Destacan que muchos cigarros electrónicos pasan desapercibidos para madres y padres de familia, ya que por su diseño imitan objetos comunes como marcadores, maquillaje o artículos escolares, lo que los hace especialmente atractivos para los menores.

En este sentido, exhortan a los padres de familia a mantener una vigilancia cercana, no sólo sobre los objetos que portan sus hijas e hijos, sino también sobre el uso que le dan al dinero que les proporcionan.

Autoridades informaron que algunos vapeadores pueden llegar a costar hasta tres mil 500 pesos, lo que obliga a reflexionar sobre el origen de estos recursos. Al momento de entregar dinero a los menores como parte de su educación financiera, es fundamental dar seguimiento y asegurarse de que sea utilizado para fines positivos y no para la adquisición de este tipo de productos.

Asimismo, informaron que han asegurado cigarros electrónicos conocidos como Wax, los cuales contienen sustancias derivadas del cannabis . De igual forma, han detectado objetos como estuches o maquillajes que aparentan ser inofensivos, pero que en su interior ocultan porciones de mariguana u otras sustancias nocivas.

Finalmente, la Policía Municipal reiteró el llamado a madres y padres de familia a mantener el orden y una supervisión constante, recordando que el cuidado, la atención y el acompañamiento permanente también son una forma de amor y protección hacia sus hijos.