Ciudad Juárez– El Cereso varonil 3 se vistió de fiesta para bailar “La Chona” y cantar llorando “Amor Eterno”, de voz de visitantes y “artistas asesinos” presos, en una celebración del Día del Padre en junio de 2025, financiada y organizada por el grupo criminal en colusión con autoridades penitenciarias.

La impunidad era visible en las charolas de unicel con alimentos preparados, en las botellas de aluminio de cerveza Michelob Ultra colocada en mesas de plástico, que se acompañaban de sillas blancas también plásticas, donde decenas de mujeres visitantes del exterior y hasta niños escuchaban bajo lonas cafés al mariachi que metió incluso su propio sistema de sonido para exteriores para amenizar.

Lo descrito es parte de un video al que tuvo acceso exclusivo El Diario; se ven prácticas, objetos y bienes prohibidos explícitamente por el reglamento de la Ley de Ejecución de Penas en materia de Centros de Reinserción Social de 2012 que debe regir en los penales.

El reglamento actual señala expresamente que está prohibido introducir alimentos y bebidas de cualquier tipo, objetos susceptibles de convertirse en armas, objetos contundentes, artículos metálicos (excepto por los permitidos por el director del penal), cuerdas o cables, joyería, aparatos electrónicos y de comunicación, relojes; limita la convivencia y aunque no lo menciona de manera explícita, el contacto al punto de bailar “La Chona” no está en las prácticas permitidas.

El mismo Ricardo Fernández Acosta, subsecretario del Sistema Penitenciario, negó la posibilidad de que existan este tipo de prácticas durante celebraciones como Navidad, Año Nuevo, Día de las Madres y Día de los Padres (como fue el caso de lo videograbado).

Este año, por ejemplo, aseguró que sólo se permitieron visitas en fiestas decembrinas si los días de convivencia familiar coincidían con las celebraciones, lo que no fue así, pues Navidad y Año Nuevo fueron en jueves, y los ingresos al Cereso 3 son de viernes a lunes.

La tradición en México es que el Día de los Padres se celebre el tercer domingo de junio. En 2025 fue el día 15, y se permitieron ingresos.

De acuerdo con el reglamento, las visitas familiares “se desarrollarán únicamente en las áreas de vinculación familiar designadas para tal efecto, las cuales estarán acondicionadas y separadas de los módulos”.

Lo del video es un área común, cubierta con lonas cafés, donde no hay mobiliario del penal, sino sillas y mesas de renta, blancas, cubiertas al momento de los videos de tiras doradas de confeti al igual que el suelo, por lo que hubo tubos lanzadores, de esos que estallan al ser manipulados para que salga por los aires el material.

No hay distintivos de ser un área de convivencia familiar, se distingue la luz del sol en zonas descubiertas de lona, y no hay separaciones entre los mismos visitantes o entre los visitantes y los hombres privados de la libertad, que se ven uniformados de gris.

Tampoco por ningún lado en cerca de tres minutos de filmación se observan agentes de Seguridad y Custodia Penitenciaria.

“No se puede introducir ningún alimento”, dijo Fernández Acosta en entrevista con El Diario. “¿Tampoco bebidas?”, se le cuestionó, y respondió que “nada de eso”. Comentó también que tenían cámaras que graban hasta un mes lo ocurrido, por lo que el evento de junio ya no existe en los archivos de vigilancia del penal.

Dejó en claro que todos los que ingresan, niños o adultos, tienen que estar registrados, y particularmente en el Día del Padre, no hubo fiesta especial, sólo la visita.

Luego, a preguntas expresas, dijo: “no dejamos entrar nada de alimentos, ni de bebidas alcohólicas ni nada de eso”, incluyendo el mariachi.

Entonces, ¿cómo es posible lo videograbado y compartido a El Diario?, se le cuestionó.

Fernández Acosta respondió que “convencieron a algún elemento de los que estaban de servicio ese día. La cuestión es que no podemos meter las manos al fuego por todos. Estamos tratando de que todo esto no pase”.

Fuentes confidenciales de El Diario confirmaron que se trató de una fiesta organizada y financiada por reos del área 1, donde en ese momento se encontraban “artistas asesinos”, señalados en antecedentes periodísticos como el brazo armado del Cártel de Sinaloa en Juárez durante los años de la guerra contra el narco (2006-2012); asesinos a sueldo que también se han enfocado en el exterior del penal en la venta de metanfetamina en cristal, y cuyos cabecillas son señalados de ordenar desde el interior del penal secuestros, extorsiones y asesinatos.

Esas mismas fuentes declararon que hubo un pago de montos no revelados por la fiesta, a mandos penitenciarios, sin precisar a cuáles.

De acuerdo con Fernández Acosta e información de la Secretaría, al frente del Cereso 3 se encuentra José Molina; en la Coordinación Operativa de los Centros Penitenciarios, Juan Manuel Díaz Díaz, y Elmer Soto como director del Sistema Penitenciario y de Reinserción Social.

El 30 de junio de 2025, una quincena después de la fiesta, al menos 120 “artistas asesinos” fueron enviados a otras prisiones estatales, luego de un presunto conato de riña una semana antes, tras lo cual El Diario informó de cambios en los liderazgos.

“Fuentes (...) apuntaron a los nombres de Héctor Jaramillo Ramos, alias ‘El Teto’, y Gamaliel René Verdín Brena, alias ‘El Gama’, como los responsables de dictar la línea de operaciones en las ciudades de Chihuahua y Juárez, respectivamente.

Ambos se encuentran en prisión, de acuerdo con personal del Sistema Penitenciario, en Aquiles Serdán y en Juárez, respectivamente”, informó esta casa editora el 3 de septiembre.