Ciudad Juárez.- Rafael Serrano Ruiz, de 46 años, recibió en días pasados una última –mas no la única– amenaza antes de que el 4 de febrero un hombre (aparentemente adolescente) se apersonara hasta la puerta de su casa para dispararle al menos una decena de balas 9 milímetros en el rostro, hechos por los que aún no hay detenidos.
Sin embargo, el adolescente no es el único buscado, pues las autoridades tienen en la mira a una expareja sentimental de Serrano Ruiz, quien antes de ordenar el asesinato lo acosó y extorsionó, de acuerdo con información extraoficial de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
Serrano Ruiz era parte del Consejo Gerencial de la empresa de seguridad privada Logística y Protección SEPPAC S. de R. L. de C. V., que a su vez era parte de la Asociación de Empresas de Seguridad Pública de Ciudad Juárez.
El ente lamentó el asesinato y exigió mediante un comunicado oficial la investigación del crimen para la identificación, localización y detención de los responsables.
De acuerdo con agentes investigadores que solicitaron el anonimato, en años anteriores Serrano Ruiz estableció una relación amorosa con una mujer que terminó por emplear en su empresa, pero al terminar dicha relación la mujer empezó a acosarlo, a exigirle dinero a cambio de guardar silencio, y lo demandó por la vía laboral.
El problema escaló a la última amenaza de que iba a lamentar el trato que le daba a la mujer.
Por la noche del 4 de febrero, una persona con apariencia de adolescente tocó el timbre de la vivienda de Serrano Ruiz, en el fraccionamiento Jacarandas, en repetidas ocasiones, pero cuando acudían a responder, no había nadie. Fue hasta cerca de la sexta o séptima vez que el expolicía municipal jubilado atendió la puerta.
Lo esperaba el agresor, que fue visto por la pareja y uno de los dos hijos de la víctima. Disparó en unas 10 ocasiones directo a la cabeza. Además de los testimonios directos, existen evidencias del sistema de videovigilancia del hogar de Serrano Ruiz, trascendió.
De acuerdo con el Registro Público de Comercio, Serrano Ruiz era inversionista mayoritario de la empresa SEPPAC, que tenía como razón social Logística y Protección del Bravo.
Además, era miembro de la Asociación de Empresas de Seguridad Privada.
El organismo publicó el jueves el desplegado de exigencia en el que calificaron de “inadminisible” el asesinato. “No sólo enluta a una familia, sino que lastima profundamente a nuestro gremio y a toda la sociedad juarense”, señaló el ente empresarial.
