Bajo el monitoreo de las autoridades de ambos países, trabajadores estadounidenses dinamitaron ayer el segundo cerro de la llamada “Sierra Muleros”, como parte de los trabajos previos a la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo que busca inhibir el cruce irregular de personas y drogas de Ciudad Juárez a Sunland Park.
A dos semanas de la primera detonación que realizó el pasado 20 de enero, en apenas cuatro segundos el gobierno de Donald Trump se abrió paso nuevamente entre los conocidos “cerros de Anapra” para continuar con el proyecto “Anapra Gap” de El Paso, el cual constará de 1.3 millas (2.09 kilómetros) del nuevo “Muro Inteligente” o “Smart Wall”.Ayer, desde cuatro horas y media antes, ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos se mantuvieron resguardados. Del lado estadounidense presenciaron la detonación representantes de la Dirección de Protección Civil del Municipio de Juárez, agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP) del Sector El Paso y militares del Ejército de Estados Unidos que vigilan la zona de manera permanente a bordo de un vehículo de combate Stryker.
Además, dos helicópteros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), uno de ellos de Operaciones Aéreas Marítimas, recorrieron la zona minutos antes y minutos después de la detonación que se llevó a cabo en uno de los cerros ubicados cerca de la montaña de Cristo Rey. En la zona de Puerto Anapra, militares del Ejército Mexicano y elementos de la Guardia Nacional despejaron el área 400 metros a la redonda, y resguardaron los límites del país a bordo de cuatro unidades, dos de las cuales fueron vehículos blindados llamados “Ocelotl”. De acuerdo con el colectivo local Sierra de Juárez la zona dinamitada forma parte de la “Sierra Muleros”, la cual se encuentra continua a la montaña de Cristo Rey y consta de una formación rocosa “de dimensiones modestas, pero de enorme valor para el presente y el futuro de nuestra región” ya que se trata de “una montaña que une territorios, historias y ecosistemas”. “Nuestra zona de la Sierra de Muleros/Mount Cristo Rey es uno de esos últimos ‘puentes’ abiertos. Si se construye un muro sólido ahí atrapamos a la fauna, los animales quedarían en ‘islas’ pequeñas donde los recursos se acaban rápido; se acaba la biodiversidad, si no pueden cruzar para reproducirse con otros grupos, los animales se enferman y mueren; rompemos el equilibrio, sin depredadores como el lobo que puedan circular, todo el ecosistema del desierto se descontrola”, denunció el colectivo tras la primera detonación realizada en el área. En los 2.09 kilómetros en los que se trabaja actualmente, el muro fronterizo abarcará de la colonia Puerto Anapra hasta cerca del museo Casa de Adobe; sin embargo, actualmente existen tres proyectos planificados para la construcción de 125.5 kilómetros de muro físico y casi 240 kilómetros de nueva tecnología en el Sector El Paso, desde el municipio de Janos hasta Praxedis G. Guerrero.
