El Paso.- Las personas cuyas entrevistas para obtener una visa de inmigrante fueron canceladas podrían esperar entre seis meses y un año para recibir una nueva cita, advirtió el abogado de inmigración David Haro, ante la pausa implementada en consulados y embajadas de Estados Unidos en diferentes países.

El especialista explicó que los tiempos podrían ser especialmente prolongados en el Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez, una de las sedes con mayor demanda de visas de inmigrante en el mundo y donde se concentran los trámites de residencia de solicitantes procedentes de distintas partes de México.

“Históricamente, el Consulado de Ciudad Juárez tiene un retraso considerable cuando reprograma citas de inmigrantes. En mi experiencia, el proceso tarda como mínimo seis meses”, aseguró Haro.

El abogado consideró que si la suspensión de actividades se prolonga durante varias semanas, el rezago podría extenderse todavía más. (Jaime Torres)

“Si permanecen un mes con este ajuste, no veo que las citas puedan reprogramarse en seis meses. Podría tomar fácilmente hasta un año”, manifestó.

Haro aclaró que este período representa una estimación basada en su experiencia y no un plazo anunciado oficialmente por el gobierno estadounidense.

Por ello, pidió “paciencia, mucha paciencia” a las personas que permanecen en espera, especialmente a quienes ya tenían una entrevista programada para estos días.

“Quienes todavía no tenían fecha deberán seguir esperando, pero aquellos a quienes ya les cancelaron una cita van a necesitar aún más paciencia porque la reprogramación podría tardar considerablemente”, señaló.

La incertidumbre surgió después de que el Departamento de Estado iniciara una capacitación mundial para funcionarios consulares y comenzara a ajustar entrevistas para visas de inmigrante en embajadas y consulados estadounidenses.

Los solicitantes afectados recibieron correos electrónicos en los que se les notificó la cancelación o reprogramación de sus citas, sin que en algunos casos se les proporcionara inmediatamente una nueva fecha.

El Departamento de Estado explicó que desde principios de agosto desarrolla una iniciativa global para garantizar que los funcionarios consulares estén preparados para evaluar de manera integral y uniforme a cada solicitante.

El entrenamiento pone especial atención en el criterio de “carga pública”, mediante el cual los agentes analizan si una persona podría depender en el futuro de determinados beneficios públicos de Estados Unidos.

La dependencia no ha informado cuánto tiempo durará la capacitación ni cuándo se normalizarán completamente las entrevistas. Tampoco ha proporcionado una cifra global de las personas afectadas.

La medida no representa el cierre total de las embajadas y consulados estadounidenses, ya que otras funciones pueden continuar. El ajuste se ha concentrado principalmente en las entrevistas para visas de inmigrante, destinadas a quienes buscan obtener la residencia permanente.

Haro destacó que cualquier interrupción puede tener consecuencias mayores en Ciudad Juárez debido al elevado volumen de expedientes procesados en esa sede consular.

“Es uno de los consulados estadounidenses más ocupados del mundo y uno de los que más visas de inmigrante expide. De todo México llegan personas a Ciudad Juárez para presentarse a sus entrevistas”, explicó.

La situación afecta a quienes ya pagaron transporte, hospedaje, exámenes médicos y otros gastos relacionados con su proceso. También existen casos de solicitantes que tuvieron que salir de Estados Unidos para completar el trámite y ahora permanecen en México sin poder regresar hasta que su caso avance.

De acuerdo con reportes locales, las cancelaciones comenzaron durante la última semana de agosto y afectaron principalmente citas relacionadas con trámites de residencia. Algunas personas recibieron instrucciones de esperar hasta que el sistema les asigne una nueva fecha

Haro afirmó que, en aproximadamente dos décadas de experiencia profesional, no había observado una interrupción semejante atribuida únicamente a una capacitación.

“La última vez que el consulado pausó sus operaciones fue durante la pandemia, pero aquello ocurrió por una emergencia mundial. He visto cierres de un día o durante un fin de semana extendido, pero nunca de varias semanas por un supuesto entrenamiento”, comentó.

El abogado pidió a los solicitantes mantenerse cautelosos, pues considera posible que la capacitación esté relacionada con la aplicación de criterios más rigurosos durante las entrevistas.

“Es muy probable que este entrenamiento sea para implementar reglas más estrictas. En las próximas semanas podremos conocer exactamente en qué consiste y cuáles serán los nuevos procedimientos”, expresó.

El gobierno estadounidense ha señalado que la capacitación busca fortalecer la evaluación de la autosuficiencia económica de los inmigrantes y determinar si podrían convertirse en una carga pública.

La pausa ocurrió después de que un tribunal dejara sin efecto una disposición que suspendía la expedición de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. El Departamento de Estado informó que aquella restricción dejó de aplicarse el 21 de agosto, aunque continúa revisando sus políticas de investigación y verificación.

Haro enmarcó las nuevas medidas dentro del endurecimiento migratorio impulsado por la administración del presidente Donald Trump. A su juicio, la interrupción podría ser parte de una estrategia más amplia para limitar y someter a mayor revisión la inmigración legal.

Aunque el abogado no descartó un posible efecto posterior en visas de turista, estudiante, trabajo o negocios, hasta ahora el anuncio oficial está relacionado principalmente con las visas de inmigrante. No existe confirmación de una suspensión general de todas las categorías de visado.

Haro recomendó a las personas afectadas revisar constantemente su correo electrónico, incluyendo la carpeta de mensajes no deseados, y mantener actualizados sus datos de contacto para recibir cualquier notificación del consulado o del Centro Nacional de Visas.

También aconsejó conservar los mensajes de cancelación, comprobantes, documentos migratorios y evidencia de la cita original. Los solicitantes no deben realizar cambios por su cuenta ni viajar a Ciudad Juárez sin confirmar previamente que su entrevista continúa vigente.

Quienes hayan salido de Estados Unidos para cumplir con el trámite deben consultar a un abogado de inmigración acreditado antes de intentar regresar o tomar decisiones que puedan afectar su expediente. Cada caso tiene circunstancias particulares y la cancelación de una entrevista no significa automáticamente que la residencia haya sido negada.

Mientras las autoridades no anuncien un calendario para restablecer las entrevistas, miles de solicitantes seguirán enfrentando incertidumbre, gastos imprevistos y posibles separaciones familiares.

Para quienes aguardan una cita en Ciudad Juárez, la recomendación principal es mantenerse informados y prepararse para una espera que podría extenderse durante varios meses, dijo el experto en leyes migratorias.

Las personas que deseen mayor información pueden comunicarse al teléfono (915) 219 - 3196 o bien acudir al despacho, Law Office of David Haro, ubicado en el 718 Myrtle ave., en El Paso, Texas.