Casas Grandes— Tras una intensa secuencia de ocho operativos de rastreo pedestre y prospección técnica desplegados a lo largo de 2026 en cuadrantes desérticos y serranos de la Zona Noroeste, las células de investigación criminal rompieron la racha de jornadas “sin novedad” al localizar desde 2025, la primer fosa clandestina con restos óseos y una osamenta incompleta en la localidad de El Willy.

El hallazgo fue logrado luego de una extenuante jornada de más de 12 horas ejecutada el jueves 20 de agosto, en la que participaron cerca de 50 efectivos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), la Unidad de Personas Ausentes, la Fiscalía de la Mujer (FEM), la Comisión Local de Búsqueda y la Unidad de Operaciones Especiales de Ciudad Juárez.

Durante la prospección con aeronaves no tripuladas (drones) y el barrido peatonal en brechas de difícil acceso en El Willy, los peritos forenses aseguraron fragmentos de cráneo, mandíbula, maxilar, húmero y cúbito, así como una fosa que resguardaba una osamenta incompleta a la que le faltaba la extremidad cefálica y extremidades superiores e inferiores.

Los hallazgos demuestran lo que las investigaciones preliminares establecieron en esos sitios de exterminio, donde sicarios capturados durante enfrentamientos con el Ejército y agentes de la AEI a finales de 2024 e inicios del 2025, narraron los horrores que vivieron las víctimas que eran trasladadas al lugar, donde los desnudaban, los torturaban, les cercenaban sus extremidades y al final sin ningún miramiento, sepultaban los restos en diferentes fosas, a veces combinados con restos de otras víctimas, mientras sus ropas y pertenencias eran quemadas en otro lugar común. Fuentes internas de la representación social, precisaron que el procesamiento de las evidencias ha representado un reto antropológico complejo.