Chihuahua.- El uso de vapeadores entre adolescentes en el estado de Chihuahua va en aumento y ya representa una preocupación de salud pública, advirtió el consejero en adicciones certificado, Luis Sebastián Carrasco Gómez.
De acuerdo con el especialista, alrededor de 43 mil adolescentes utilizan estos dispositivos en la entidad, de los cuales cerca de cuatro mil presentan ya una dependencia crónica. Además, señaló que la edad de inicio en el consumo de sustancias relacionadas con la nicotina puede comenzar desde los 10 años.
Carrasco Gómez explicó que, aunque los vapeadores suelen percibirse como una alternativa “menos dañina” al cigarro tradicional, su uso está creciendo especialmente entre jóvenes de entre 13 y 15 años, una etapa clave en el desarrollo neurológico y conductual.
Uno de los principales factores detrás de este fenómeno es la facilidad de acceso. Los dispositivos circulan entre estudiantes, redes sociales y espacios comerciales, pese a las restricciones legales vigentes.
Asimismo, advirtió sobre la percepción equivocada de que el vapeo es inofensivo. Subrayó que estos dispositivos contienen altas concentraciones de nicotina, sustancias químicas tóxicas y, en algunos casos, derivados del cannabis como el THC.
El especialista aclaró que los vapeadores no generan vapor de agua, sino aerosoles con compuestos potencialmente dañinos, incluidos metales pesados.
Entre los efectos más comunes están irritación pulmonar y dificultad para respirar, dolores de cabeza, mareos y náuseas, así como alteraciones en la memoria y la concentración, además del desarrollo de dependencia a la nicotina o al THC.
También alertó sobre la lesión pulmonar asociada al vapeo (EVALI), una condición que puede provocar daños severos y requerir hospitalización.
Como ejemplo reciente, mencionó lo ocurrido en la Secundaria Técnica No. 32, donde al menos dos estudiantes resultaron intoxicados tras el uso de un vapeador con “wax”, una sustancia derivada del cannabis de alta potencia. En otro caso, un alumno fue trasladado de emergencia a un hospital por intoxicación con una sustancia no identificada, lo que movilizó a cuerpos de seguridad y servicios médicos.
Señaló que estos incidentes reflejan una tendencia creciente en el consumo de THC mediante dispositivos electrónicos dentro del entorno escolar.
Advirtió además que el consumo de THC durante la adolescencia puede afectar funciones como la memoria, la atención y el control de impulsos, debido a su impacto en áreas del cerebro que aún están en desarrollo.
Finalmente, subrayó que el vapeo puede funcionar como puerta de entrada a otras sustancias, incrementando la probabilidad de consumo de tabaco, alcohol o drogas ilícitas. Pese a la prohibición de su comercialización en México, estos dispositivos continúan circulando en el mercado informal, lo que dificulta su control.
Ante este panorama, el especialista destacó la urgencia de fortalecer las estrategias de prevención, regulación y atención, frente a un fenómeno que sigue en expansión, especialmente entre la población joven.
