Chihuahua.- Lo que comenzó como un proceso de justicia por violencia familiar ha destapado un posible escándalo de negligencia administrativa y forense en la Fiscalía de Distrito Zona Sur. Una familia parralense se encuentra en un limbo legal y emocional tras descubrir que el hermano al que lloraron y sepultaron el año pasado, figura hoy en un boletín oficial como un detenido recientemente capturado.
La cronología del desconcierto inició en 2024, cuando la familia reportó la desaparición de Adrián Eduardo A. B. Tras meses de angustia, las autoridades notificaron el hallazgo de sus restos. Sin embargo, las hermanas del joven denuncian que la entrega del cuerpo estuvo plagada de irregularidades: el ataúd fue entregado completamente sellado y se les prohibió abrirlo bajo el argumento del avanzado estado de descomposición. Confiando en los protocolos oficiales, la familia veló y enterró una caja cuyo contenido hoy ponen en duda.
La incertidumbre estalló este 14 de abril, cuando la Fiscalía difundió la fotografía de un hombre detenido por hechos de violencia ocurridos en 2022. Para sorpresa de sus familiares, el rostro en el boletín es, sin lugar a dudas, el de Adrián Eduardo."Vimos su foto y es él. Queremos saber a quién enterramos entonces y por qué nos dijeron que estaba muerto", expresaron las hermanas a las afueras de las instalaciones policiales.
Ante la gravedad del caso, las familiares han manifestado que no abandonarán las instancias legales hasta que se les permita una confrontación física con el detenido. El caso plantea interrogantes críticas para la autoridad estatal.
La Fiscalía General del Estado no ha emitido una respuesta oficial sobre la identidad del sujeto bajo custodia ni sobre el origen del cuerpo entregado previamente a la familia.
