Ciudad Juárez.- Ciudad Juárez fue el paso de una familia de cuatro ejemplares de lobo mexicano que fueron entregados por las autoridades de Estados Unidos a México, en busca de la conservación binacional de la especie.
El Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez celebró el “paso clave para la conservación” que comenzó en Chihuahua en 2011 y que ahora se busca también en Durango, a través de la donación de un macho, una hembra preñada y dos crías provenientes de Nuevo México.
Informó que, después de ingresar al país vía terrestre, los cuatro ejemplares de la especie cuyo nombre científico es ‘Canis lupus baileyi’ fueron transportados vía aérea desde esta frontera hasta Durango, en donde fueron liberados en su hábitat como parte del Programa de Recuperación del Lobo Mexicano.
Se trata de “un paso más entre U.S. Fish and Wildlife Service (Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre -FWS, por sus siglas en inglés-) con Senasica (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) y Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente) para proteger y recuperar esta especie emblemática”, destacó el gobierno estadounidense.
Los cuatro lobos, de color café grisáceo en el dorso y más claro en el vientre y las patas, viajaron por separado en cajas transportadoras hasta la comunidad de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en la Sierra Madre Occidental de Durango, en donde fueron liberados.
Algunas características
De acuerdo con el Gobierno federal, el lobo mexicano es el canido silvestre más grande de México, alcanzando una talla entre los 130 y los 180 centímetros del hocico a la cola; los adultos tienen un peso promedio de 33 kilogramos; presentan una cabeza ancha, hocico corto y grueso, con los ojos separados y pequeños, con orejas cortas redondeadas y erectas.
Después de haber permanecido extinta en vida libre, en 1998 comenzaron las liberaciones de la especie en medio silvestre en Estados Unidos, y a finales de 2011 se llevó a cabo la primera liberación del Programa de Recuperación del Lobo Mexicano en este país, en los límites entre Chihuahua y Sonora.
El 11 de octubre de 2011, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) liberó cinco ejemplares, tres hembras y dos machos, en un predio privado de la Sierra de San Luis, ubicada en la frontera entre ambos estados, los cuales se desplazaron hasta un rancho en el municipio de Janos, en donde murieron cuatro y de acuerdo con las necropsias fue por envenenamiento, por lo que los expertos trabajaron con la población para educarlos sobre la importancia de la reintroducción de la especie en vida libre.
“La presencia del lobo mexicano en los ecosistemas es clave para su equilibrio, pues al ser un depredador carnívoro regula las poblaciones de sus presas. Por ejemplo, los venados cola blanca que son herbívoros (se alimentan de plantas) y al sentirse perseguidos por el lobo se mueven de un lugar a otro en el bosque, permitiendo que las zonas en donde se alimentan, la vegetación se recupere”, de acuerdo con la Conanp.
En cambio, cuando no hay lobos sucede todo lo contrario, los herbívoros no tienen que huir y pueden estar comiendo en un mismo sitio hasta acabar con toda la vegetación disponible y dejan la zona vacía.
“En consecuencia, el exceso de herbívoros afecta a otras especies del bosque, que ven cómo se reduce la cantidad de alimento disponible y muchas optan por dejar el lugar o mueren de hambre, por lo que toda la cadena alimenticia se ve afectada”, agregó.
El trabajo con la población y los esfuerzos de los especialistas lograron que en 2021 ya existieran aproximadamente 17 camadas de lobos nacidos en vida silvestre en Chihuahua, y el año pasado ambos países celebraron el registro del primer ejemplar de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) nacido en libertad en el Área de Protección de Flora y Fauna Campo Verde, Chihuahua.
Los esfuerzos binacionales lograron que la especie pasara de la categoría de Extinto en vida libre (E) a en Peligro de Extinción (P) según la NOM-059-SEMARNAT-2010, por lo que todavía se trabaja en su reintroducción en bosques templados y pastizales mexicanos.
