Entre rampas de skate, guitarras y stands de mercancía y bebidas, jóvenes y no tan jóvenes disfrutaron este domingo la segunda y última jornada del primer Vans Warped Tour México.
La tarde transcurrió con poco sol y sin lluvia, con un clima que permitió recorrer los seis escenarios y las distintas actividades del festival. Cerca de las tarimas, el ambiente se volvía más intenso entre guitarras, brincos y algunos mosh pits, mientras en el resto del Autódromo Hermanos Rodríguez la jornada transcurría con mayor calma. Más de 50 bandas y proyectos nacionales e internacionales dejaron todo sobre los escenarios desde el mediodía. De propuestas como Sace6 y Alkaline Trio a agrupaciones consolidadas como State Champs, Citizen, Pennywise y Escape The Fate, hubo un elemento en común: guitarras que resonaron, baterías que retumbaron, bajos que marcaron el ritmo y voces que terminaron desgarradas. En tiempos dominados por la producción digital y las herramientas electrónicas, hacer música con instrumentos pareciera también un acto de rebeldía. Los mensajes políticos y sociales estuvieron presentes: desde los circuitos de artistas y fundaciones instalados en el festival hasta los propios músicos. "La música es para cuestionarnos, para vivir, para luchar.", dijo José Meyer Ibarra, vocalista de Thermo.
El atardecer estuvo marcado por la presentación de la banda californiana Pennywise, que hizo brincar y hasta volar a los asistentes, con un set lleno de energía, pero también con una multitud de invitados en el escenario, entre ellos el patinador Steve Caballero, que se animó a tocar unos acuerdes de guitarra, y el mismísimo "Vans Man", Steve Van Doren, hijo del fundador de la marca de calzado que le da nombre al festival.
En un escenario contiguo Black Veil Brides consiguió llegar a la Ciudad de México para sumarse al festival, tras cancelar su fecha en Guadalajara. La agrupación de hardcore encendió el escenario, no solo con su música sino también con fuego y destellos de luces que salían del escenario. En contraste, al otro extremo del evento The Maine llevó al escenario una estética mucho más sobria, aunque sin abandonar el guitarreo. Mientras en Black Veil Brides predominaban el maquillaje, los delineadores y la imagen gótica, el vocalista de The Maine apareció con camiseta y pantalón sastre, acompañado por un público que respondió bailando, cantando y aplaudiendo cada canción. El cambio de atmósfera no disminuyó la energía de la jornada, que tenía por delante algunas de las presentaciones más esperadas del festival, entre ellas División Minúscula, Simple Plan, New Found Glory, Save Ferris y Jimmy Eat World, tras un cambio de horario y escenario.
