Al recibir este lunes el Premio León de Oro a la Trayectoria Profesional en el Festival de Cine de Venecia, la actriz Ellen Burstyn destacó la transformación que han experimentado las oportunidades para las mujeres en la industria cinematográfica desde que comenzó su carrera hace más de seis décadas.
Burstyn, de 93 años, recordó que los sets de filmación solían ser entornos abrumadoramente masculinos, donde las mujeres estaban limitadas principalmente a desempeñarse como actrices. "Cuando empecé a trabajar, hace 150 años, no había mujeres en el set", declaró la intérprete ante periodistas. "No había mujeres en el equipo técnico. No había nadie, ninguna mujer detrás de la cámara. Todo eran hombres". La actriz atribuyó al movimiento feminista, y en particular a la activista Gloria Steinem, fallecida este mes, parte del cambio de actitud que se produjo en toda la industria. "Poco a poco eso fue cambiando hasta que, finalmente, se ha llegado a un punto en el que las mujeres manejan maquinaria pesada sin siquiera pensárselo y están integradas en los equipos de rodaje", afirmó. "No se ha alcanzado exactamente el 50/50, pero estamos cerca".UNA CARRERA MARCADA POR EL RECONOCIMIENTO
Burstyn es una de las pocas intérpretes que han conseguido la llamada "triple corona" de los premios de interpretación de la industria, al haber ganado un Óscar, un Tony y dos Emmy por trabajos en cine, teatro y televisión.
La actriz obtuvo el Óscar por su papel en el drama de 1974 Alice Ya No Vive Aquí, dirigido por un joven Martin Scorsese. Posteriormente, recibió un premio Tony y dos Emmy, consolidándose como una de las intérpretes más reconocidas de su generación. Burstyn, quien abandonó el instituto, superó una infancia difícil antes de estudiar con el legendario profesor de actuación Lee Strasberg y comenzar una carrera que se ha extendido durante más de seis décadas. Al recordar Alice Ya No Vive Aquí, la actriz señaló que la película contribuyó a cuestionar las representaciones tradicionales de las mujeres en la pantalla. "Ese guion se convirtió en una película a la que, en mi opinión, se le atribuye haber contribuido a cambiar la conciencia de las mujeres en todo el mundo", afirmó. Antes de esa producción, añadió, la mayoría de los guiones presentaban a las mujeres desde una perspectiva muy limitada. "Sus maridos salían a salvar el mundo. Y cuando él volvía a casa, ellas le preparaban una taza de té", recordó. Burstyn también habló sobre el rodaje de El Exorcista, clásico de terror dirigido por William Friedkin en 1973, y describió aquella experiencia como transformadora, pero también físicamente dolorosa. A sus 93 años, la actriz continúa trabajando y este año estrenará dos producciones: la road movie Place to Be, dirigida por Kornél Mundruczó, y el cortometraje de 17 minutos Flesh Impact, de Maggie Gyllenhaal. En este último proyecto, Burstyn interpreta a Marilyn Monroe bajo la premisa de imaginar cómo habría sido la vida de la actriz si hubiera llegado a cumplir 100 años.
