A pesar de confesar que lleva más de cien días aprendiendo español a través de una aplicación, Jessie Ware no logró comunicarse del todo con sus fanáticos mexicanos. Su canal, en cambio, fue la música, que se convirtió en el lenguaje común de una noche de baile y celebración.
Este jueves, la cantante británica colgó el letrero de localidades agotadas en el Teatro Metropólitan, en la primera de dos presentaciones en el recinto como parte de su gira norteamericana The Superbloom. Sus éxitos, cosechados desde su debut en 2012, y la celebración del álbum que da nombre al tour, incorporado a su discografía este año, terminaron por convertirse en el lenguaje universal de la velada. La londinense, de 42 años, apareció a las 21:10 horas, acompañada de su banda, tres bailarines y dos coristas, para dar inicio a un espectáculo vibrante. "Buenas noches, muchas gracias", dijo al comenzar, en un tímido español. "Superbloom", "Pearls" y "Soul Control" encendieron los ánimos de los tres mil asistentes, de acuerdo con cifras oficiales, que respondieron con gritos, aplausos y movimientos al ritmo de cada canción. Un pequeño escenario móvil instalado al centro del recinto permitió a la artista acercarse al público y dar mayor dinamismo a una presentación que transitó entre el pop, el dance y la música disco, con una puesta en escena que convirtió el teatro en una pista de baile. La intérprete celebró que México fuera la última parada de su recorrido por Norteamérica, antes de continuar durante noviembre y diciembre por el Reino Unido y otros países de Europa."Estoy muy feliz de estar de regreso. También estoy muy feliz de estar en Duolingo por 199 días. Pero la verdad es que sé muy poco. Solo quiero decirles que ustedes son el mejor público del mundo. Esta es la mejor manera de terminar esta parte, quizá tomar algo de tequila. ¡Salud!", expresó, provocando la respuesta entusiasta de sus seguidores.
Clásicos de su repertorio como "Say You Love Me", "Wildest Moments" y "Spotlight" no podían faltar en una noche que recorrió distintas etapas de su trayectoria y confirmó la conexión que ha construido con sus seguidores. Uno de los momentos más especiales llegó con "Ride", cuando un afortunado fanático tuvo la oportunidad de subir al escenario para compartir unos instantes con Ware y sus bailarines, en una experiencia que convirtió al espectador en parte del espectáculo. Con hasta cuatro cambios de vestuario, la cantante mantuvo la energía durante la presentación, mientras el público le correspondía con aplausos y elogios. Aunque las palabras en español fueron limitadas, la respuesta de los asistentes dejó claro que no hacía falta dominar el idioma para compartir la emoción de una canción. Ware se despidió poco antes de las 23:00 horas con "Free Yourself".
