Cd. de México.- La famosa marca de lencería Victoria's Secret recuperó este domingo el brillo de sus grandes noches con el regreso de sus ángeles más famosos, una nueva generación de modelos y una apuesta por la diversidad que sigue despertando preguntas.
La joya de la corona fue un "Fantasy Bra" con un diamante valuado en 22 millones de dólares que lució Kylie Jenner. La firma, que durante años transformó la lencería en un espectáculo de alas monumentales, cuerpos esculturales, música y sensualidad, volvió a convocar a sus protagonistas para demostrar que el universo de los ángeles todavía tiene mucho que decir en un mundo más inclusivo. El show, realizado este domingo en Los Ángeles, estuvo marcado por diamantinas, plumas y brillos, donde destacaron las veteranas modelos Adriana Lima, Alessandra Ambrosio y Candice Swanepoel, nombres que pertenecen a la memoria colectiva de una industria acostumbrada a convertir a sus protagonistas en celebridades internacionales. El elenco musical reunió a mujeres que animaron el desfile, como Tate McRae, Meghan Thee Stallion, Megan Moroney y Katseye, en una combinación de concierto, moda y show televisivo. También desfilaron figuras como Gigi y Bella Hadid, Joan Smalls, Liu Wen e Imaan Hammam, junto con una generación que ha contribuido a ampliar la conversación sobre los ideales de belleza. Ashley Graham, Paloma Elsesser y Precious Lee, chicas con exuberantes curvas, y Alex Consani, la famosa modelo transexual, son parte de esa nueva narrativa que busca representar distintos cuerpos, identidades y formas de entender la feminidad. Además, al casting se sumó la modelo húngara Barbara Palvin y la sueca Elsa Hosk, quienes acaban de ser madres hace algunos meses.Nuevos bríos
Durante décadas, Victoria's Secret construyó un imaginario alrededor de mujeres altas, delgadas, de piernas interminables y abdomen marcado. Sus ángeles eran mucho más que modelos: se convirtieron en personajes de la cultura popular, capaces de generar millones de seguidores y de transformar una aparición en pasarela en una noticia internacional.
Sin embargo, ese modelo comenzó a recibir cuestionamientos por su limitada representación de la diversidad femenina. La cancelación del desfile en 2019 fue uno de los momentos más significativos de una crisis que obligó a la marca a replantearse su identidad y su manera de relacionarse con las consumidoras. El regreso de 2024 abrió una nueva etapa, con una selección más diversa de modelos y una intención de mostrar una feminidad menos uniforme. La inclusión dejó de ser un tema secundario para convertirse en una de las grandes conversaciones alrededor de la firma. Pero el desafío sigue vigente: no basta con sumar algunos perfiles diferentes para cambiar una industria. La inclusión debe reflejarse en el casting, en las campañas, en las tallas disponibles y en la manera en que las mujeres se sienten representadas por la marca.Criterios de selección
La selección de modelos para 2026 demuestra que la inclusión continúa siendo un asunto complejo. El regreso de figuras consagradas convive con la llegada de nuevos rostros, pero también con la decepción de modelos que esperaban volver al espectáculo.
Entre las bellezas que quedaron fuera se encuentran Romee Strijd, Frida Aasen, Sara Sampaio y Lais Ribeiro. Este hecho abrió una discusión en redes sociales sobre los criterios de selección y el peso que tienen la trayectoria, la popularidad en redes sociales y la conexión con las nuevas audiencias.La joya de 22 mdd
Y como en los mejores capítulos de su historia, el espectáculo tuvo una pieza extraordinaria. El "Fantasy Bra", el sujetador que convirtió a la lencería en una exhibición de alta joyería, regresa después de ocho años de ausencia. Kylie Jenner se encargó de lucirlo.
La nueva creación es fruto de la colaboración con Jacob & Co., la firma reconocida por sus relojes y joyas. Su elemento más espectacular es un diamante de talla exclusiva, bautizado Angel-Cut, cuyo valor se estima en 22 millones de dólares. La pieza recupera una tradición que tuvo entre sus protagonistas a Claudia Schiffer, Tyra Banks, Heidi Klum, Gisele Bündchen, Adriana Lima y Elsa Hosk, quien llevó el último "Fantasy Bra" antes de su desaparición temporal, en 2018.
¿Realmente ha cambiado?
La firma se encuentra ante una tarea delicada: recuperar la fantasía que la hizo famosa sin quedar atrapada en los ideales de belleza del pasado.
Sus seguidores quieren volver a ver las alas, el glamour, la música y las súper modelos; al mismo tiempo, una parte importante del público espera una representación más amplia y auténtica de las mujeres. Porque los ángeles pueden volver a desplegar sus alas y los diamantes pueden iluminar la pasarela, pero el verdadero lujo de Victoria's Secret en esta nueva etapa será conseguir que más mujeres encuentren un lugar dentro de esta fantasía.
