Cd. de México.- En febrero de 2009, Marvel Comics presentó por primera vez su continuidad alternativa Marvel Noir, que combinaba elementos del cine negro y la literatura pulp, reemplazando los superpoderes de personajes como Wolverine, Daredevil, Iron Man y los X-Men por una caracterización más intensa y realista.

La primera miniserie de la colección, "Spider-Man Noir", reinterpretó al trepamuros como un héroe vengador durante la época de la Gran Depresión en Nueva York, en la Tierra-90214. Esta versión dio el salto al cine en 2018, con la película animada Spider-Man: Un Nuevo Universo, y con Nicolas Cage prestando su voz al monocromático Peter Parker de los años 30.

Ahora, ese concepto se extiende a la serie live-action Spider-Noir, que estrena este miércoles en Prime Video, con una propuesta que mezcla la narrativa de superhéroes con la estética de clásicos como Pacto Siniestro y El Halcón Maltés.

"Me sorprende la cantidad de similitudes entre ambos géneros. Los dos presentan personajes y mundos muy intensos. Ahí está Humphrey Bogart con su Sam Spade, que siempre resuelve el caso, del mismo modo que Spider-Man siempre vence al villano. Sólo que en el cine negro todo termina mal para el héroe y en el de superhéroes siempre termina bien", advierte Oren Uziel, creador y showrunner.

"Cuando hablé con Phil Lord y Christopher Miller (productores) sobre el proyecto, me sorprendió su disposición a dejarme crear libremente a Spider-Noir y a hacer que el personaje fuera mayor. Una vez que dejó de ser un adolescente, no sólo pude identificarme más con él porque yo ya no soy un adolescente, sino que además hizo que ambos géneros encajaran a la perfección".

El show reimagina a Spider-Man como Ben Reilly (Cage), un detective privado avejentado y con una mala racha que lidia con su pasado como "La Araña", el único superhéroe de Nueva York de la década de 1930.

Cuando un caso de alto perfil se cruza en su camino, Reilly deberá ponerse la máscara y defender su amada ciudad una vez más, con la ayuda de su fiel secretaria Janet (Karen Rodriguez) y su mejor amigo, el periodista Robbie Robertson (Lamorne Morris).

"Crecí viendo películas de cine negro, El Demonio Vestido de Azul es una de mis cintas favoritas. Hay algo especial en el misterio que rodea a este tipo de cine, y aquí lo mezclamos con comedia, superhéroes y detectives", adelanta Morris en entrevista.

"Estas dos formas narrativas son increíblemente épicas; hay peligro, arquetipos, melodrama y humor, y un mundo de efectos visuales extraordinario. El cine negro se caracteriza por el juego de sombras y los planos descentrados, y lo más sorprendente fue lo bien que embonaron todo eso con el sello Marvel", añade Rodriguez.

Estética inmersiva

Parte del riesgo que toma la serie es que presenta su historia con dos experiencias visuales diferentes: "Blanco y Negro Auténtico", que rinde homenaje al cine noir, y "Color en Tonos Reales", que evoca el vibrante mundo de Dick Tracy.

"Me gusta ver los efectos visuales en blanco y negro, porque me pregunto: ¿Cómo lo hicieron? Estamos tan acostumbrados a verlos a color, que ahora hacerlo de esta forma es una muestra del trabajo magistral de los creadores de la serie", considera Rodriguez.

El show está plagado de personajes arquetípicos: Ben Reilly es un detective privado al estilo de Philip Marlowe: el villano, Silvermane (Brendan Gleeson), es un temido gángster, y Cat Hardy (Li Jun Li ), la femme fatale. A ellos se suma una galería de villanos reinventados de Spidey, como Sandman (Jack Huston), un guardaespaldas, y Tombstone (Abraham Popoola), un veterano de guerra.

"Nunca había hecho nada parecido. Me encantó meterme en el vestuario y los efectos, eso le da más profundidad al personaje, y siempre es divertido interpretar a alguien ajeno a uno mismo", aseguró Huston.

Detrás de la máscara

Spider-Noir es la primera serie de televisión en la carrera de Nicolas Cage, un reto que el actor supo sortear sin problemas. Y de acuerdo a sus coprotagonistas, su presencia en el set fue inspiradora y retadora.

"Nic trabaja rapidísimo, y eso no me lo esperaba. En la primera lectura del guion, repasó todo a la perfección. Yo creía que yo trabajaba duro, pero Nic te hace sentir que no te esfuerzas lo suficiente. Me inspiró muchísimo a dar lo mejor de mí", recuerda Li Jun Li.

"Tiene un conocimiento enciclopédico del cine, fruto de toda una vida dedicada a él, y una trayectoria profesional increíble. Cada día llegaba con una referencia diferente: Bogart en El Gran Sueño, James Cagney o Peter Lorre. Aportó una voz y una opinión muy marcadas y claras sobre quién era su personaje", redondea Uziel.