Cd. de México.- Las Princesas Beatrice y Eugenie no asistirán este año al tradicional servicio religioso de Pascua de la familia real británica en Windsor, en medio del complejo contexto que rodea a su padre, Andrew Mountbatten-Windsor.
De acuerdo con Daily Mail, ambas decidieron hacer "planes alternativos" con el consentimiento del Rey Charles III, en un intento por mantenerse al margen de la atención mediática derivada de la investigación policial que enfrenta Andrew por presunta mala conducta en el ejercicio de funciones públicas.
La ausencia contrasta con su participación en reuniones familiares recientes, como la pasada Navidad en Sandringham, y no implicaría un distanciamiento definitivo, ya que se espera que reaparezcan en futuros actos familiares. El ex Príncipe Andrew tampoco acudirá este año al servicio en la Capilla de San Jorge, a diferencia del 2025, cuando asistió junto a Sarah Ferguson.En contraste, sí se espera la presencia del Príncipe William y Kate Middleton, quienes acudirán junto a sus hijos para acompañar al Rey Charles III y a la Reina Camila en esta ceremonia tradicional celebrada en la histórica capilla del Siglo 15.
La situación legal y mediática de Andrew ha provocado un nuevo repliegue de su figura pública, tras semanas de escrutinio por sus presuntos vínculos con el financiero Jeffrey Epstein, acusaciones que él ha negado reiteradamente. En paralelo, se prepara para trasladarse a una residencia más discreta dentro de la finca de Sandringham, en Norfolk, mientras permanece alejado de funciones oficiales y sin un rol activo dentro de la monarquía desde hace varios años. El caso también ha tenido repercusiones para Ferguson, a quien recientemente le fue retirado el título honorario de la "Libertad de la Ciudad de York". La decisión se tomó este jueves durante una sesión en el Guildhall de York, donde los concejales coincidieron en retirar el reconocimiento otorgado en 1987, originalmente concedido tras su matrimonio con Andrew. El detonante fueron nuevas revelaciones sobre sus vínculos con Epstein, incluyendo correspondencia posterior a su condena en 2008, lo que generó cuestionamientos sobre la certeza de mantener el honor.
