Ciudad de México.- De pocas palabras y con el aire de diva que siempre la caracterizó, Mariah Carey, la voz más representativa y privilegiada de su generación, fue distinguida como Persona del Año MusiCares.

Variedad de géneros, culturas y personalidades convergieron en las voces de quienes honrarían anoche a la estrella, como Charlie Puth, Adam Lambert, Laufey, Kesha, Billy Porter y Foo Fighters.

"Me siento profundamente honrada y agradecida por esta convivencia con tremendos cantantes, tremendos talentos, tremendos nombres, a quienes admiro y aprecio con todo mi amor", fue lo único que dijo, sonriente y altiva, tras la cena y subasta en el LA Convention Center.

Tal como en cada gala anual, una gran figura de la música, con trayectoria digna de destacar, es honrada con un concierto a beneficio y donde los invitados cantan sus éxitos. Era casi un hecho que Carey, de 56 años, solo escucharía a sus colegas, sin intervenir.

Jennifer Hudson brindó "I Don't Wanna Cry" y "My All", que fusionó con algo de "Vision of Love" y "Make It Happen".

"I Still Believe" fue interpretada por Puth, mientras que Dave Grohl y el resto de los Foo se unieron a Taylor Momsen para cantar, en versión rockera, "I'm That Chick".

"Honrar a Mariah significa honrar un legado del pop y a una de las mejores voces que le ha dado Estados Unidos al mundo. Hay canciones de ella que me encantan, y en la familia cada uno tiene una favorita, pero, ¿a poco no somos todos fans de ella en Navidad? Todos ponemos 'All I Want For Christmas Is You'", dijo Grohl al pasar por la alfombra roja, antes de ingresar.

Becky G, Dove Cameron, Anderson .Paak, Linkin Park, Stephen Sanchez, Audrey Nuna y las figuras que cantarían en honor a quien fuera esposa del magnate Tommy Mottola, hoy marido de Thalía, desfilaron también.

En el vestíbulo que conectó la entrada principal con la red carpet hubo un gran despliegue de producción en honor a la intérprete de "Someday" y "Fantasy", tal como el Ford Thunderbird 1961 de color rosa que usó para su show fijo en Las Vegas y que donó para subastarlo en la gala de MusiCares.

De la mayoría de invitados que trataron de acercarse a la diva y ex de Luis Miguel, solo un par tuvo la oportunidad de saludarla y tocar su mano, ya que el entourage que la acompaña bloqueó prácticamente todo: fotos, videos, selfies, accesos.

Las imágenes y clips oficiales se cedieron a medios aprobados por su equipo y en zonas decididas por ellos. Su séquito revisó todo: la distancia que recorrería de la zona de fotos al interior del inmueble y hasta los pasos que daría de la puerta de acceso principal hacia su asiento, en la mesa de honor.

Para acceder a tan exclusiva gala, los comensales tuvieron que pagar boletos de alto rango: la entrada individual costó desde 3 mil dólares (más de 52 mil pesos), pero había que comprar al menos dos. Los precios obedecen a que se trata de un evento filantrópico para la fundación no lucrativa de los Grammy, que apoya programas educativos musicales en todo EU.

A diferencia de otras figuras distinguidas como Persona del Año, como Bono, Aretha Franklin, Elton John o Barbra Streisand, a Carey no la anunciaron con bombo y platillo: tan solo apareció en su mesa cuando Jermaine Dupri mezclaba como DJ al inicio del show.

El menú de la cena de gala

-Espárragos Puntarelle (combinación de verduras sobre cama de espárragos flameados con aderezo de limón y pepitas)

-Selección de panadería fina (pan de queso, baguette o focaccia)

-Costillas estofadas o lubina rayada, servidos con verduras acompañadas de salsa beurre blanc, raíces de apio y quinoa crujiente

-Mousse Parait Tropical (mousse helado con frambuesas maceradas en infusión de piña)

-Pastel de chocolate sin harina (preparado de chocolate oscuro con ganache glaseado y base de aceite de oliva y sal de Marc con frambuesas maceradas)

-Bebidas (café selecto, selección de vino tinto y rojo francés, italiano y estadounidense, agua y gaseosas al gusto)