Separadas por decisiones dolorosas y un pasado marcado por la prisión, Rebeca (Danna García) y Mónica (Adriana Louvier) se reencuentran para librar una batalla que va más allá del melodrama tradicional: no compiten por el amor de un hombre, sino por el de una hija.
Así se plantea Hermanas, Un Amor Compartido, la nueva telenovela producida por Silvia Cano, que se estrena el próximo lunes a las 20:30 horas por Las Estrellas.
La historia arranca cuando Rebeca sale de prisión decidida a recuperar a su hija, quien fue criada durante años por su hermana Mónica. El reencuentro no solo reabre heridas familiares, sino que detona una pregunta central que atraviesa toda la trama: ¿es madre quien da la vida o quien la cría? "Siempre trato de buscar personajes distintos. Que el triángulo principal sea una pelea entre dos hermanas por una hija me encantó. Abre una pregunta súper interesante y muy humana. No hay manera de que la gente no se sienta identificada", compartió Adriana Louvier en entrevista.Lejos de los enfrentamientos pasionales clásicos del género, Cano apuesta por un melodrama más profundo, donde la maternidad, la hermandad y las decisiones difíciles se desarrollan en un entorno reconocible y emocionalmente cercano.
"Estamos en un proceso de aprendizaje todos, desde los realizadores, los escritores, los directores. La empresa nos da todas las libertades del mundo y lo que hacemos es una apuesta por algo más orgánico para tratar de llegar a otras audiencias y situaciones que empaticen con ellos. "Es un enfrentamiento por una hija y no por una pareja, quiero que la audiencia vea y se identifiquen no solamente con el amor de un hombre sino con el de una hermana. Que nos abra los ojos a muchas situaciones. Buscamos el melodrama en este tipo de relación", agregó Cano. El elenco coral suma nombres como Osvaldo Benavides, Juan Martín Jáuregui, Guillermo García Cantú, Eugenia Cauduro, Jesús Ochoa, Juan Carlos Barreto, Rossana Nájera, Luz María Jerez, Margarita Magaña y Zaide Silvia Gutiérrez, entre otros. Para Benavides, quien regresa a la televisión tras cinco años de ausencia, el proyecto representó una oportunidad creativa distinta. Fue una novela donde nos invitaron a retrabajar escenas, cambiar diálogos y buscar un tono más natural, dentro de la convención del género", señaló. Por su parte, Danna García destacó la construcción emocional de su personaje y la complicidad con Louvier. "Este personaje es crudo, complejo y un reto enorme. Hay un cariño genuino entre Adriana y yo, aunque estemos enfrentadas todo el tiempo, y eso se va a notar. "Esta es una mujer que no le da miedo nada, imprudente porque dice lo que piensa. Es una historia que no solo habla de la maternidad y la hermandad, sino también de esta vida en aislamiento que se vive cuando se está tantos años en la cárcel. Toca muchos temas interesantes", afirmó.



