Julio Iglesias se encuentra preparando su defensa legal luego de que la fiscalía española abriera una investigación a raíz de una denuncia presentada por dos mujeres que trabajaron para él, quienes lo acusan de presunta agresión sexual.
En medio de la expectación internacional por su reacción, el cantante habló en exclusiva con ¡HOLA!, medio al que confirmó que, aunque atraviesa un momento complejo, está decidido a que todo se esclarezca. Con voz seria y firme, el intérprete, de 82 años, señaló que aún no es el momento de ofrecer declaraciones públicas extensas, pero aseguró que su respuesta llegará "muy pronto" y será "clara y contundente". De acuerdo con fuentes cercanas, Iglesias ya trabaja con su equipo legal para llegar al fondo del asunto y aclarar, sin margen de duda, cuáles fueron las verdaderas circunstancias de los hechos denunciados.El entorno del intérprete de "Gozar la Vida" mantiene un absoluto silencio a nivel público, aunque en conversaciones privadas niegan rotundamente las acusaciones y expresan sorpresa y desconcierto ante la situación.
Según una investigación publicada por elDiario.es, dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias en sus residencias del Caribe denunciaron presuntas agresiones sexuales, acoso y abuso de poder durante 2021. Las denunciantes -identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura para proteger su identidad- relataron que los hechos habrían ocurrido mientras laboraban en régimen interno en propiedades del cantante en Punta Cana, República Dominicana, y en Lyford Cay, Bahamas. Rebeca, ex empleada de servicio doméstico, afirmó que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el cantante tras finalizar su jornada laboral. Según su relato, estas situaciones ocurrieron de manera reiterada y sin su consentimiento, en un entorno marcado por control, miedo y jerarquía laboral. Por su parte, Laura, quien trabajó como fisioterapeuta personal del artista, aseguró haber sido víctima de tocamientos, besos forzados, comentarios de carácter sexual y humillaciones verbales durante el tiempo que laboró para Iglesias. Ambos testimonios coinciden en describir un ambiente laboral hostil, con jornadas extensas, ausencia de contratos formales, restricciones a la movilidad y un sistema de control estricto sobre las trabajadoras que residían en las villas del cantante. Desde que se hizo pública la investigación, algunas figuras políticas, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han salido en defensa de Julio Iglesias apelando a la presunción de inocencia y cuestionando las motivaciones de las acusaciones contra un icono de la cultura española. En la misma línea, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que se respete el proceso judicial y se ha negado a retirar los honores municipales concedidos al artista español. Por su parte, el Gobierno ha subrayado la necesidad de que la investigación llegue hasta el final para evitar "espacios de impunidad", insistiendo en que cualquier denuncia de este tipo debe ser analizada con rigor judicial.
