El jueves 8 de enero, la película “Un hombre por semana” llegará a las salas de cine con una historia cercana, actual y profundamente identificable.
Dentro de este proyecto destaca la participación del actor chihuahuense César Antulio, quien debuta en la pantalla grande con un personaje que, entre la comedia y lo incómodo, se vuelve imposible de pasar por alto. Para el actor, este estreno representa no solo un logro profesional, sino el resultado de años de perseverancia, preparación y fe en su camino artístico.
Una historia honesta y contemporánea
Desde el primer acercamiento al guion, César Antulio encontró una conexión personal con la historia. “Un hombre por semana” parte de una premisa tan provocadora como real: el mundo de las citas modernas y la necesidad de reconstruirse después de una ruptura. “Es una historia que me representa a mí y a muchas personas”, comparte el actor en entrevista para El Diario. “Todos en algún momento hemos estado en aplicaciones con el fin de conocer personas interesantes o a nuestra pareja ideal. Habla de redescubrirse, sanar el corazón y atreverse a volver a empezar”, dijo. Esa honestidad atraviesa toda la cinta, que se presenta como una comedia romántica, pero también como un reflejo directo de la sociedad actual, donde las relaciones, los vínculos y las expectativas se transforman constantemente.
Cuando una historia termina
La frase que acompaña al filme —Cuando una historia termina… otra puede comenzar— resume su esencia. Para César, el mensaje va más allá del romance: somos experiencias, recuerdos y vivencias que nos enseñan a adaptarnos.
“No siempre las cosas salen como lo deseamos, pero está en nosotros adaptarnos al cambio de la mejor manera posible”, reflexionó “Cuando una historia termina, hay muchas más por escribirse; lo más importante es ser felices y estar en paz”.
Braulio, el personaje que incomoda y divierte
En la película, César Antulio interpreta a Braulio, un personaje peculiar: buen tipo, obsesivo con su trabajo y convencido de ser el mejor vendedor de vitaminas… aunque no necesariamente el mejor date. En teoría, es solo una cita más para Mónica, el personaje de Ana de la Reguera, pero pronto queda claro que Braulio tiene prioridades muy claras.
“Es muy comprometido con su profesión, chistoso, parlanchín, habla directo y sin filtros”, explica Cesar. “Eso hará que te caiga muy bien o que te parezca un tanto bizarro”.
Un personaje construido desde la vida real
La construcción de Braulio fue, para César, uno de los procesos más divertidos de su carrera. Para darle forma, recurrió a vivencias personales: desde cuando vendía menudo con su familia hasta su etapa vendiendo dulces en el Tec.
“Siempre amable, la sonrisa era básica, seguridad y optimismo, como si siempre estuviera feliz”, recordó. Esa autenticidad fue clave desde el casting. Tanto, que muchas de las improvisaciones que presentó terminaron quedándose en el rodaje y en el corte final de la película.
Libertad creativa en set
El trabajo en set estuvo marcado por la confianza y la apertura. César destaca la generosidad de Ana de la Reguera y Marco Polo Constandse, codirectores del filme, quienes le dieron total libertad para jugar con el personaje.
“Queremos que hagas todo lo que propusiste en tu casting”, le dijeron desde el inicio. Durante la filmación, las escenas crecieron a partir de la improvisación, y momentos pensados para durar segundos se transformaron en secuencias memorables, cargadas de humor incómodo y risas genuinas.
Un logro personal y profesional
Ver su trabajo en la pantalla grande es, para César Antulio, un momento que aún sigue procesando. Se trata de su primera película, su primera alfombra roja y la oportunidad de compartir créditos con figuras emblemáticas del cine mexicano.
“El proceso ha sido increíble, mucho mejor que como se veía en mis sueños”, confesó. La experiencia no solo reafirmó su amor por la actuación, sino también su respeto por la comedia, un género que aseguró no es sencillo, pero que cuando es genuino, se disfruta profundamente.
Orgullo chihuahuense
Como talento originario de Chihuahua, César ve este proyecto como un mensaje para quienes sueñan con abrirse camino en la industria. “Si yo pude, también tú puedes”, afirmó. Reconoce que no es un camino fácil le tomó nueve años llegar a la pantalla grande, pero sí uno profundamente satisfactorio.
Con este estreno, César Antulio no solo suma un logro personal, sino que coloca el nombre de Chihuahua en la conversación del cine nacional, recordando que el talento del norte también tiene historias que contar en la pantalla grande.
¡Síguelo!, en: Instagram.com/ cesarantulio

