Un inmigrante nicaragüense de 36 años se convirtió el miércoles en el tercer detenido en morir en Camp East Montana, el extenso centro de detención de inmigrantes en Fort Bliss, mientras enfrentaba deportación, anunció el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.

Víctor Manuel Díaz, originario del municipio El Cuá, Jinotega, fue hallado inconsciente y sin respuesta en su habitación el 14 de enero. Fue declarado muerto a las 4:09 pm, según un reporte publicado por ICE el domingo 18 de enero. La agencia federal indicó que el hecho es considerado un presunto suicidio, aunque la causa oficial permanece bajo investigación.

La muerte de Díaz ocurrió apenas dos días después de que recibiera su orden final de deportación el 12 de enero.

El caso de Victor Manuel se suma a una lista creciente de decesos en instalaciones de detención de ICE que ha generado alarma entre defensores de derechos civiles y legisladores.

De Minneapolis a Fort Bliss

Díaz fue detenido el 6 de enero por agentes de ICE durante operaciones en Minneapolis, Minnesota, ciudad que ha visto un despliegue de miles de agentes de inmigración como parte de la creciente represión migratoria del presidente Donald Trump.

La operación en Minnesota ha estado plagada de controversia, incluyendo el tiroteo mortal del 7 de enero contra Renee Nicole Good por parte de un agente de ICE.

Según registros de ICE, Díaz había ingresado a Estados Unidos el 26 de marzo de 2024, cuando fue encontrado por agentes de la Patrulla Fronteriza del lado estadounidense de la frontera entre Estados Unidos y México.

Tras ser procesado, recibió una notificación para comparecer ante un juez de inmigración y fue liberado bajo libertad condicional en espera de su audiencia.

Un juez de inmigración ordenó su remoción en ausencia el 26 de agosto de 2025, después de que Díaz no se presentara a su cita judicial.

Una madre busca respuestas

María del Carmen Díaz García, madre de Víctor, se contactó por última vez con su hijo el 6 de enero, cuando él le dijo que iba a su trabajo en un restaurante en Minneapolis.

Después de seis días sin noticias, un amigo preguntó en el restaurante donde trabajaba Víctor y le dijeron que se lo había llevado migración.

El 15 de enero, María del Carmen recibió una llamada de un oficial de ICE dándole la noticia de que su hijo estaba muerto. El cuerpo aún permanece en medicina legal. La causa de muerte será dada a conocer a su madre una vez estén los resultados de la autopsia, según la página Texas Nicaraguan Community.

Personal de seguridad del centro notificó al equipo médico contratado de inmediato cuando encontraron a Díaz inconsciente, y se iniciaron maniobras para salvarle la vida. Servicios Médicos de Emergencia de El Paso fueron alertados a las 3:35 pm (hora local) y arribaron a las 3:45 pm, pero pese a los esfuerzos, Díaz fue declarado muerto minutos después.

Un historial de cuidado

Con este fallecimiento, suman tres muertes registradas en Camp East Montana desde que el centro de detención abrió operaciones en agosto de 2025. El extenso complejo construido en terrenos de Fort Bliss albergaba 3,080 detenidos al 19 de diciembre.

Francisco Gaspar Cristóbal Andrés fue el primer detenido del centro en morir. El hombre de 48 años de Guatemala fue llevado al Hospitals of Providence East el 16 de noviembre y murió el 3 de diciembre. El personal médico atribuyó su muerte a insuficiencia natural del hígado y los riñones.

El segundo detenido, Geraldo Lunas Campos, un inmigrante cubano de 55 años, murió el 3 de enero. The Washington Post reportó que obtuvo una grabación de una conversación entre un empleado de la Oficina del Examinador Médico del Condado de El Paso y la hija de Campos, en la que el empleado declaró que la asfixia probablemente se listará como la causa de muerte y que la manera de muerte probablemente será catalogada como homicidio, pendiente de informes toxicológicos.

Según ICE, Campos fue arrestado el 14 de julio en Rochester, Nueva York, durante una operación planificada de aplicación de la ley de inmigración. Había sido ordenado removido de Estados Unidos en marzo de 2025, pero el gobierno no había podido deportarlo a Cuba, que históricamente ha carecido de un acuerdo de repatriación con Estados Unidos.

ICE dijo en un comunicado de prensa del 9 de enero que Campos murió después de “experimentar angustia médica”. Según la agencia, Campos supuestamente se volvió disruptivo mientras estaba en la fila para medicamentos y se negó a regresar a su dormitorio asignado. Fue colocado en segregación, donde el personal lo observó en angustia.

El Departamento de Seguridad Nacional declaró que Campos intentó quitarse la vida y “se resistió violentamente” al personal de seguridad mientras lo hacía. La declaración continúa diciendo que el personal de seguridad “intervino para salvar su vida”, pero que Campos dejó de respirar y perdió el conocimiento durante la lucha.

Preocupaciones por condiciones

Defensores de derechos civiles y la representante estadounidense Verónica Escobar, demócrata por El Paso, han expresado preocupaciones sobre las condiciones en el centro.

The Washington Post reportó múltiples violaciones durante la construcción del centro, y la ACLU reportó actos de violencia física contra detenidos e intentos de forzar a los detenidos a auto-deportarse.

La ACLU y otras organizaciones de derechos humanos publicaron en diciembre una carta enviada a funcionarios de ICE pidiendo que el campo sea cerrado, alegando que los inmigrantes detenidos son sometidos a golpizas y abuso sexual por parte de oficiales, así como negligencia médica, hambre y comida insuficiente, y negación de acceso a abogados.

ICE señaló que, conforme a los requisitos del Departamento de Seguridad Nacional, notifica de manera oficial al Congreso, a organizaciones no gubernamentales y a los medios de comunicación sobre fallecimientos de personas bajo custodia, y publica reportes en su sitio web. La agencia también afirmó que brinda atención médica integral —incluidos servicios de salud mental— a las personas detenidas, con evaluaciones iniciales y atención de emergencia las 24 horas.

En una declaración, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos dijo que “siempre se ha enorgullecido de la capacitación de sus oficiales y agentes y en ningún momento se ha comprometido la integridad o calidad de la capacitación”.

Una tendencia alarmante

Al menos seis migrantes han muerto en instalaciones de detención de inmigración en Estados Unidos desde el 1 de enero. El año pasado, 32 personas murieron mientras estaban bajo custodia de ICE, marcando el segundo año más mortífero de la agencia en más de dos décadas, reportó recientemente The Guardian.

La agencia está obligada a hacer públicos todos los informes sobre muertes bajo custodia dentro de los 90 días.