El sospechoso fue identificado como Daniel Sebastian Ordonez, de 31 años, quien enfrenta un cargo por manipulación de evidencia al no reportar restos humanos y presuntamente intentar ocultar el cadáver de su padre.
La víctima es Daniel Antonio Ordonez, de 54 años, quien trabajaba como agente inmobiliario para DanO Group y era originario de El Paso.
De acuerdo con la investigación, el cuerpo del padre fue encontrado dentro de una bolsa de basura con rastros de sangre en el exterior de una vivienda en el oeste de la ciudad. Autoridades indicaron que presentaba una herida de bala en la cabeza, causa de muerte confirmada por el médico forense del Condado de Bexar.
El caso salió a la luz luego de que un familiar reportara a la víctima como desaparecida a principios de abril. Según el informe, un reloj inteligente mostró “actividad inusual” y ubicó al hombre en una vivienda de la cuadra 300 de W. Theo Avenue.
Al acudir al lugar, oficiales encontraron el teléfono y las llaves de la víctima enterrados en una maceta, así como uno de sus vehículos con un impacto de bala en la ventana trasera del lado del conductor.
Durante la investigación, el hijo y su esposa llegaron a la propiedad y permitieron a las autoridades registrar otra vivienda en Vera Cruz Drive, donde supuestamente residía la víctima. Posteriormente, en una estructura detrás de la casa en Theo Avenue, los agentes localizaron una bolsa negra sobre plástico transparente con aparente sangre. Al inspeccionarla, descubrieron el cuerpo.
El informe también detalla la presencia de marcas de arrastre con sangre cerca del lugar donde fue hallado el cadáver.
Tras el hallazgo, investigadores ejecutaron una orden de cateo en la vivienda de Vera Cruz Drive, donde detectaron rastros de sangre que aparentemente habían sido limpiados, tanto en el interior como en el exterior. Sin embargo, no se localizaron casquillos u otra evidencia balística.
Asimismo, varias cámaras de vigilancia de la vivienda habían sido retiradas y se encontró una pala nueva con etiquetas aún visibles.
Las autoridades vincularon al sospechoso con el intento de ocultamiento mediante registros bancarios, que lo conectan con compras recientes en tiendas locales. Entre los artículos adquiridos se encuentran toallas, cinta adhesiva, una bolsa para dormir tipo “momia”, guantes, una pala, un mazo, láminas plásticas, limpiadores químicos y mezcla de concreto.
Hasta el momento, Daniel Sebastian Ordonez no ha sido acusado formalmente por la muerte de su padre, y el affidavit no detalla las circunstancias del tiroteo.
El sospechoso permanece detenido en la cárcel del Condado de Bexar con una fianza fijada en 150 mil dólares. De ser declarado culpable del cargo de manipulación de evidencia, un delito grave de tercer grado, podría enfrentar hasta 10 años de prisión y una multa de hasta 10 mil dólares.
La investigación continúa en curso.

