Cd. de México.- La construcción de vivienda de interés social cada año es más compleja, derivado de que el costo de la tierra en México durante los últimos seis años aumentó más de 10 por ciento a nivel nacional, aseguró Jesús Sandoval, director general de Ruba.

"La especulación de la tierra ha encarecido la vivienda, por lo que cada vez es más difícil construir vivienda de interés social por debajo de entre 700 mil y 800 mil pesos", aseguró el directivo en entrevista.

Para desarrollar actualmente vivienda de este tipo es necesario que las unidades estén apalancadas en economías de escala, que en el País sí existen, pero para los desarrolladores es indispensable apalancarse lo menos posible en costos financieros.

"Como desarrolladores necesitas apalancarte lo menos posible en el costo financiero, porque tienes que meter más capital si te apalancas demasiado, lo que pone en riesgo el negocio", añadió.

De 2020 a la fecha, dijo que la tierra en el País registra en promedio una tasa de crecimiento por arriba de la inflación, equivalente a más de 10 por ciento, lo que provoca que cada vez sea más costoso construir vivienda de interés social.

"El costo de la tierra sí supera fácilmente 10 por ciento de encarecimiento. Hay mucha especulación; no hay incentivos y, al contrario, existen incentivos para mantener esa especulación por más de 10 o 20 años", puntualizó.

Incluso aseguró que, en este entorno donde la tierra es cara, las empresas desarrolladoras siguen apostando, en la medida de lo posible, por construir vivienda social, principalmente en zonas que cuenten con servicios básicos, transporte y fuentes de trabajo.

Además, otros elementos que frenan la construcción de vivienda en el País tienen que ver con trámites de Gobierno, especialmente en municipios, donde la situación es más complicada.

En este sentido, los gobiernos municipales en muchos casos ponen trabas legales a las empresas, aunado al tiempo que tardan las solicitudes ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Con todo lo anterior, el encarecimiento de la tierra también se refleja en un mayor costo de construcción para los desarrolladores, con incrementos muy por arriba de los niveles de inflación, resaltó Sandoval.