La empresa estadounidense Stanley Black & Decker cerró de manera definitiva su planta en Puebla dedicada al ensamblaje de herramientas eléctricas y accesorios de ferretería, con lo que concluyó casi seis décadas de operaciones en la entidad y dejó sin empleo a alrededor de 600 trabajadores, reportaron medios locales.
Según los reportes, fueron liquidados aproximadamente 530 trabajadores sindicalizados y 70 empleados administrativos.
De acuerdo con empleados afectados, el miércoles se les pidió retirar sus pertenencias de las instalaciones bajo el argumento de que se realizarían "labores de fumigación", pero la compañía notificó el cierre de la planta la mañana de este jueves sin que previamente se hubiera informado sobre recortes de personal o el cese de actividades. Relataron que al acudir a laborar hoy ya no pudieron registrar su ingreso y posteriormente fueron convocados a una reunión en la que directivos les informaron el cierre de la planta.Los representantes de la empresa habría atribuido la decisión a problemas financieros que afectaron la viabilidad de la operación, en medio de la competencia internacional y la pérdida de competitividad de la instalación mexicana, según la prensa poblana.
Sin embargo, hasta ahora, Stanley Black & Decker -fabricante de herramientas de ferretería y construcción, equipos de seguridad industrial y de electrodomésticos y otros productos para el hogar- no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las causas del cierre. El Gobierno de Puebla y la Secretaría del Trabajo federal (STPS) tampoco han emitido ningún comunicado al respecto.Tras el anuncio, la planta comenzó a ser desalojada y cesó su actividad productiva. Durante 59 años, el complejo formó parte de la industria manufacturera del Estado y fue una fuente importante de empleo en la región.
