La capacidad de gasto del País está cada vez más restringida por la carga de los programas sociales, las pensiones, los apoyos a Pemex y CFE, y esto, en medio de un bajo crecimiento económico no sólo dificultará el proceso de consolidación fiscal sino que hará que sea más lento de lo que la Secretaría de Hacienda tiene previsto, advirtieron analistas de Grupo Financiero B×+.

Alejandro Saldaña, economista en Jefe del grupo financiero, explicó que estos factores ya tienen muy restringida la flexibilidad del gasto y que con una débil base contributiva y bajo nivel de ingresos la consolidación fiscal se verá ralentizada.

"Mientras el panorama se hace más complejo a nivel global, es importante que nosotros tengamos una buena defensa. En este contexto, llama la atención las últimas acciones de las agencias calificadoras sobre la evaluación del soberano, particularmente la perspectiva negativa por parte de S&P, la revisión negativa de la calificación por parte de Moody's, son elementos que naturalmente llaman la atención y en particular las agencias calificadoras están señalando cierta preocupación porque las finanzas públicas cada vez son menos flexibles.

"Esto asociado a un bajo crecimiento económico y una débil base contributiva, y también por el lado del gasto porque los programas sociales, las pensiones, los apoyos a Pemex y a CFE naturalmente restringen mucho la capacidad de gasto", dijo Saldaña Brito en el webinar "Tendencias B×+: Volatilidad global y economía mexicana: ¿qué esperar?".

Además, el costo financiero se está haciendo cada vez más elevado, hoy representa más o menos el 15 por ciento de los ingresos, algo relativamente alto contra el histórico pero también relativamente elevado contra otros países con calificación crediticia similar, resaltó.

"Esto va a dificultar naturalmente el proceso de consolidación fiscal, que sea más lento a lo que se tenía previsto y más lento a lo que Hacienda delineó recientemente en sus Criterios de Política Económica para 2027. En el caso muy particular de S&P, añadió en esta mezcla de preocupaciones de incertidumbre social a la renegociación del acuerdo comercial de América del Norte", refirió el economista.

Alejandro Saldaña consideró que pese a las recientes acciones de las agencias calificadoras, México no va a perder el grado de inversión en el futuro inmediato.

"En un contexto donde los niveles de endeudamiento subieron en los años recientes y va a ser más difícil de controlar a lo que se tenía previsto, las agencias calificadoras emitieron estas señales de preocupación, pero esto no quiere decir que México vaya a perder el grado de inversión de la calificación crediticia en el futuro inmediato.

"La verdad es que las anclas macroeconómicas ayudan a estabilizarnos, que nos mantengamos en el límite pero dentro del grado de inversión, por lo cual el Gobierno de México puede seguir teniendo acceso sin restricciones a los mercados de capital a nivel mundial y va a poder seguir financiándose", comentó.