El Consejo Coordinador Empresarial, Index y Concamin, solicitaron al Representante Comercial de Estados Unidos que excluya a México de la aplicación de un arancel por la importación de productos realizados con trabajo forzoso, porque sería "injustificado y desproporcionado".
Los organismos empresariales presentaron una carta, fechada el pasado 6 de julio, donde argumentan las acciones que México y el sector privado han realizado para evitar la importación de productos con estas características.
De aplicarse un arancel adicional de 10 por ciento a las importaciones procedentes de México, por la supuesta existencia de trabajo forzoso, penalizaría a las cadenas de suministro norteamericanas. "La medida propuesta penalizaría a las empresas mexicanas y a las cadenas de suministro norteamericanas, a pesar de los esfuerzos documentados de México para impedir la entrada de mercancías fabricadas con trabajo forzoso y para fortalecer la conducta empresarial responsable a lo largo de las cadenas de suministro", señalaron.Recalcaron que la aplicación del arancel equivaldría a 7 mil 500 millones de dólares anuales sobre productos que no tienen ninguna relación documentada con el trabajo forzoso.
"Los aranceles propuestos por la USTR carecen de justificación y son desproporcionados respecto a los posibles perjuicios derivados de la importación de mercancías mexicanas fabricadas con trabajo forzoso, todo ello sin que exista prueba alguna que lo sustente", señalaron. Asimismo, manifestaron que México no es espectador pasivo ante el trabajo forzoso, ya que ha legislado y reforzado activamente su estructura de aplicación de la normativa para prohibir las importaciones derivadas del trabajo forzoso. De hecho, advirtieron que las autoridades mexicanas están investigando a tres empresas del sector textil que producen en China y a una empresa siderúrgica que produce en India, las cuales han sido identificadas por el sector privado mexicano, en coordinación con las autoridades de la STPS y el Departamento de Trabajo (DOL). "El CCE, la CONCAMIN e INDEX solicitan respetuosamente a la USTR que tome en consideración estos hechos para excluir a México de cualquier arancel derivado de la Sección 301, independientemente de su situación de cumplimiento del T-MEC", manifestaron. Añadieron que la normativa del T-MEC que prohíbe la importación de mercancías producidas con trabajo forzoso ha estado vigente durante los últimos seis años y, en ese periodo, México ha desarrollado el marco jurídico y participa activamente en la investigación de casos, además de mantener una coordinación bilateral con las autoridades estadounidenses.
