La compra de la subsidiaria mexicana de la petrolera rusa Lukoil traerá para Grupo Carso riesgos propios del sector energético y un incremento de su deuda, señala un análisis de Valmex Casa de Bolsa.
Ayer, Grupo Carso anunció un acuerdo para comprar Fieldwood Energy E&P México, filial de Lukoil, en alrededor de 270 millones de dólares, así como la absorción de 330 millones más en deuda.
Con la operación, Carso, el conglomerado de Carlos Slim, se convierte en operador pleno del área donde se encuentran los campos petroleros Ichalkil y Pokoch, frente a la costa de Campeche, que funcionan bajo el esquema de producción compartida. Valmex consideró en su análisis que la inversión de Carso en esta operación conlleva riesgos inherentes al sector energético, como la volatilidad de los precios internacionales del crudo, que puede afectar la rentabilidad, y los costos operativos que se tienen que realizar, incluyendo perforación, mantenimiento y transporte.Añadió que otro riesgo es el marco regulatorio, que implica cumplir con normas ambientales, fiscales y de seguridad, así como adaptarse a posibles cambios en políticas energéticas en México o en el contexto internacional.
"La adquisición de Fieldwood México (filial de Lukoil en el País) aumentaría el nivel de deuda neta sobre el Ebitda de Carso de 0.98 a 1.34 veces luego de la transacción (asumiendo un tipo de cambio de 17.57 pesos por dólar)", expone el documento de la casa de bolsa. No obstante, la operación refuerza la estrategia de diversificación en el sector energético en México de Carso y consolida a la empresa como uno de los principales actores privados en exploración y producción de hidrocarburos, en un contexto donde otras compañías internacionales enfrentan barreras regulatorias y financieras. "Esta operación permite a Carso pasar de ser un socio financiero a tener el control total de la operación, duplicando el peso de Zamajal de 1.2 a poco más de 2 por ciento de los ingresos consolidados del Grupo, incluyendo decisiones sobre inversiones, perforaciones y estrategia de producción", expone Valmex. Grupo Carso, a través de su filial Zamajal, tiene 50 por ciento financiero del área, recibiendo beneficios económicos sin participar en la operación diaria, que estaba a cargo de Fieldwood. La operación se produce tras la decisión de Lukoil de desprenderse de todos sus activos internacionales a finales de 2025, como consecuencia de las sanciones impuestas por Estados Unidos y Reino Unido debido a la guerra en Ucrania, las cuales han limitado la capacidad operativa y financiera de las compañías rusas fuera de su país. La venta aún requiere la aprobación de las autoridades mexicanas y estadounidenses, un paso clave para formalizar la transferencia de control total de los campos, añade Valmex.
