La cuesta de enero empezó desde el primer día a pasar factura al bolsillo familiar, con pago de impuestos e incrementos en precios que no discriminan productos ni servicios.
Si bien el aumento en el precio de refrescos y cigarrillos ha sido de lo más notorio, el encarecimiento al inicio de este 2026 es generalizado: desde las visitas a bares y restaurantes hasta los materiales de construcción.
Entre los principales aumentos está el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a cigarros y tabaco. La cuota por cigarro aumentó de 0.6445 pesos en 2025 a 0.8516 pesos este año.
Es así que en expendios de vinos y licores de la ciudad, el precio de la cajetilla de Marlboro de 20 unidades subió de 80 a 103 pesos, lo que representa un incremento del 28.75 por ciento.
En tanto, la marca L&M ajustó su precio de 59 a 75 pesos, sumándose a la tendencia de incrementos.
Ala lista de incrementos se suma el litro de agua Ciel, que pasó de 15 a 16 pesos. Los dependientes de los establecimientos advirtieron que los precios continuarán ajustándose conforme los proveedores surtan los establecimientos con el nuevo inventario.
Por su parte, Andrés Nava Salinas, consejero de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), señaló que los restaurantes han incrementado sus precios hasta un 15 por ciento a inicios de 2026.
Este ajuste es consecuencia del encarecimiento de insumos y el aumento en costos operativos, tales como el salario mínimo, el Impuesto Sobre Nómina (ISN), el IEPS y los servicios básicos como luz y agua.
Aunque algunos establecimientos han logrado contener el alza en un 10 por ciento, la tendencia general del sector refleja un incremento del 15 por ciento en los precios de los platillos para mantener la viabilidad de los negocios.
Respecto a los bares, Mauricio Gutiérrez, de la Unión de Empresarios de Alimentos y Bebidas, señaló que al incrementar los proveedores los costos de los productos, los establecimientos deben también modificarlos, ya que resulta imposible absorber los aumentos.
El precio de la cerveza, precisó, aumentó entre 5 y 10 pesos, dependiendo del tipo de establecimiento, con lo que su costo actual se sitúa en un rango de 45 a 50 pesos, que considera el precio del producto, el servicio y costos operativos de los negocios.
En relación a la actividad de la construcción, el presidente de la CMIC, Julio Mercado Rodríguez, anticipó de entrada un incremento del 7 al 8 por ciento en lo que son los polvos: cemento, cal y mortero.
Será la próxima semana, señaló, cuando cuenten con información sobre los incrementos en los diferentes materiales, lo que encarecerá el precio de las obras.
El presidente de la Canaco, Alejandro Lazzarotto, advirtió que la cascada de aumentos en productos y servicios estará acentuada a partir de la segunda semana de enero.
Dentro de los ajustes tributarios de este año se encuentra el impuesto para casinos y casas de apuestas presenciales que aumenta del 30 al 50 por ciento. Además, se establece por primera vez una tasa del 50 por ciento para juegos de azar en línea.
La tasa de retención de Impuesto sobre la Renta (ISR) sobre rendimientos de capital en cuentas bancarias subió del 0.5 al 0.9 por ciento y se ajustan las tasas de retención para quienes venden a través de plataformas. Para personas físicas con RFC, la retención será del 4 por ciento de ISR y 8 por ciento de IVA.
