Nueva York, Estados Unidos.- El programa insignia de la Presidenta Claudia Sheinbaum para la inversión, considerado el antídoto económico contra las crecientes tensiones comerciales en Estados Unidos, está teniendo dificultades para despegar.
Los datos gubernamentales muestran resultados decepcionantes por doquier. La confianza empresarial, que ya era pesimista, cayó aún más en enero. Un indicador de la inversión de las empresas y el gobierno en construcción, maquinaria y tecnología registra caídas anuales constantes.
En términos más generales, los economistas prevén que el Producto Interno Bruto de México crecerá tan solo un 1.4% este año, apenas por encima de una débil expansión del 0.5% en 2025. En privado, la Presidenta está cada vez más preocupada por el fracaso del llamado Plan México y por la dificultad de la segunda economía más grande de América Latina para recuperarse. Es consciente de que el estancamiento que sufre el país podría prolongarse, según una persona familiarizada con el asunto.La incertidumbre también aumenta ahora que su administración se prepara para revisar el tratado comercial de América del Norte, el T-MEC. El Presidente estadounidense, Donald Trump, considera en privado la posibilidad de salir del pacto, según informó Bloomberg News el miércoles, lo que añade más incertidumbre sobre el futuro del acuerdo en las cruciales conversaciones entre Estados Unidos, Canadá y México.
No es casualidad que el Ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, y más de 370 líderes empresariales de su país se encuentren en México para conversar esta semana. Más que nada, Sheinbaum está interesada en cómo impulsar la inversión, afirmó la fuente, que solicitó el anonimato para poder hablar del asunto con libertad. Bajo presión, ha recurrido a economistas y banqueros del sector privado en busca de asesoramiento. "Ella planteó el problema de que México no está creciendo lo suficientemente rápido y nos preguntó qué se puede hacer", declaró Juan Carlos Moreno-Brid, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien asistió a una reunión en enero con Sheinbaum y varios miembros del gabinete. "Vi a una Presidenta muy atenta y respetuosa". Esto dista mucho de la confianza pública del gobierno en que el Plan México impulsaría la producción nacional y estimularía el crecimiento ante los inminentes aranceles comerciales de Trump. El programa busca ofrecer incentivos fiscales, fomentar el gasto en infraestructura e impulsar la creación de polos de desarrollo en todo el país. Desde la implementación del plan, Sheinbaum ha logrado importantes logros. El año pasado se anunciaron alrededor de 30 grandes inversiones, lideradas por la energética Cox, que ha prometido 10 mil 700 millones de dólares entre 2025 y 2030. Empresas como Walmart, Sempra, Mercado Libre y Heineken prometieron cantidades menores. El problema de Sheinbaum es que muchas de esas iniciativas no han despegado. Además, se ve afectada por el enorme déficit presupuestario heredado de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. En resumen, la falta de margen de gasto en México está acelerando caídas de dos dígitos en la inversión pública. En comparación, la inversión agregada bajo el gobierno de López Obrador experimentó un auge, con tasas de crecimiento que alcanzaron un máximo desestacionalizado del 19.7% en 2023, fuertemente influenciadas por el gasto público. La Presidenta y su equipo afirman que la inversión extranjera directa alcanzó la cifra récord de 41 mil millones de dólares hasta el tercer trimestre de 2025, lo que representa un aumento del 15% con respecto al año anterior. Sin embargo, nuevamente, la clave está en los detalles; de ese monto total, solo 6 mil 500 millones de dólares se destinaron a proyectos completamente nuevos. Muchos líderes empresariales no están convencidos con el Plan México, argumentando que no compensa el impacto de la reforma judicial de 2024 y la alta incertidumbre jurídica que le siguió. Los ejecutivos también culpan a las políticas nacionalistas impulsadas por López Obrador, quien favoreció una mayor participación del gobierno en sectores clave como el energético. El 3 de febrero, el Secretario de Hacienda, Édgar Amador, presentó un plan para gastar 5.6 billones de pesos (326 mil millones de dólares) en unos mil 500 proyectos en energía y otras obras públicas hasta el final del mandato de Sheinbaum en 2030. Durante el fin de semana, el gobierno también anunció incentivos a la inversión específicamente para la industria cinematográfica. "Este año, como pueden ver, pinta incluso mejor que el año pasado", declaró Sheinbaum en un evento celebrado en febrero con líderes empresariales, donde no se presentaron detalles sobre proyectos importantes. "México tiene certidumbre, el gobierno quiere inversión y nosotros buscamos inversión privada, tanto nacional como extranjera". La presidencia no respondió a una solicitud de comentarios sobre este artículo. Al ser preguntada sobre los datos del instituto nacional de estadísticas que muestran una baja confianza empresarial y caídas en algunos tipos de inversión, la Secretaría de Economía de México se refirió a las declaraciones públicas de Sheinbaum. Para Mariana Rangel Padilla, profesora de economía política internacional, el Plan México marca un paso en la dirección correcta. El gobierno está asumiendo un papel de liderazgo en la conducción de la economía y sus sectores estratégicos, afirmó. Sin embargo, el programa pasa por alto muchos detalles que terminan complicando las cosas para las empresas, señaló Rangel Padilla, profesora del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. "Existen muchos polos de desarrollo que involucran a una amplia gama de actores, y se busca establecerlos en lugares donde la infraestructura o el capital humano son insuficientes", afirmó Rangel Padilla, quien también participó en la reunión de enero con Sheinbaum y sus asesores. Añadió que los economistas presentes en la reunión destacaron la necesidad de apoyar proyectos energéticos y promover el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, que son las principales fuentes de empleo en México. En segundo plano, el tratado de libre comercio T-MEC se encuentra en una revisión obligatoria al acercarse a su sexto año de vigencia, durante la cual los signatarios pueden optar por extenderlo, revisarlo o cancelarlo por completo. La naturaleza impredecible de Trump, junto con sus amenazas de aranceles adicionales, hace que el impulso de Sheinbaum sea aún más urgente. Estados Unidos es, por mucho, el principal socio comercial de México, y el T-MEC facilita miles de millones de dólares en negocios entre ambas naciones cada año. "El gobierno busca maneras de fortalecer el Plan México e inyectarle más recursos", declaró Moreno-Brid. "Se puede obligar a los empresarios a pagar impuestos, pero no se les puede obligar a invertir".
