Chihuahua, Chih.- Aunque es difícil cuantificar el impacto económico de la reducción de la jornada laboral, algunas cámaras patronales estiman que el costo anual en el país superaría los mil 200 millones de pesos, debido al incremento en el pago de horas extras y la contratación de personal adicional, sostuvo Diego García Saucedo, socio director de García Velázquez Abogados.

Lo que es un hecho, dijo el especialista en temas laborales, es que la reducción de la jornada de trabajo va a encarecer la operación, lo que pondrá en riesgo la sostenibilidad para muchas empresas.

Mencionó que la presión impulsará la automatización de los procesos en algunos sectores como la industria manufacturera, lo que podría afectar a los trabajadores.

García Saucedo señaló que aunque la inversión en un robot es alta, en uno o dos años puede recuperarse la inversión, ya que no enferma, no solicita vacaciones u horas extras, lo que puede abrir la puerta a la pérdida de puestos de trabajo que serían sustituidos por tecnología.

Reforma laboral, perfilada para ser realidad el Día del Trabajo

Tras ser aprobada por el Senado, la reforma constitucional para reducir gradualmente la jornada laboral a 40 horas fue turnada a la Cámara de Diputados. El objetivo es concluir el proceso legislativo a tiempo para su publicación oficial el 1 de mayo, Día del Trabajo, anticipó García Saucedo.

“Sería una fecha muy solemne y significativa en el sentido de que la venderían como una bandera política sobre el hecho de que es una reforma que únicamente ‘beneficia’ a los trabajadores”, dijo.

En comisiones, los senadores de oposición puntualizaron que hubiera sido importante que incluyera el dictamen dos días de descanso en lugar de mantener un solo día, sin embargo nadie votó en contra.

Votar en contra, dijo, representaría un suicidio político. Más allá de los matices o posibles ajustes a la propuesta, el legislador quedaría proyectado como alguien opuesto a los beneficios de la clase trabajadora.

Tras la publicación de la reforma, otorgarán un plazo de 90 días para adecuar las leyes secundarias, específicamente la Ley Federal del Trabajo, donde definirán los detalles operativos y las nuevas obligaciones patronales.

“Tres meses después de su publicación es cuando realmente vamos a conocer las nuevas obligaciones que tendrá el patrón y la modificación a las horas extras, días de trabajo, jornadas diurna, nocturna y mixta”, dijo.

Actualmente la ley permite hasta nueve horas adicionales por semana con pago doble, sin embargo, también contempla que al pasar de la novena hora, las subsecuentes deben pagarse al triple; la reforma propone elevar de nueve a 12 horas el límite de horas extras.

“Como tal no hay una modificación en el sentido de cómo serán pagadas, aumenta la posibilidad de que mientras sean pagadas como debe ser, suben de nueve a 12 horas extras límite”, dijo.

García Saucedo señaló que la distribución de las 40 horas podrá realizarse de común acuerdo entre patrones y trabajadores, permitiendo esquemas de seis días de trabajo por uno de descanso siempre que respeten el límite semanal, con una implementación gradual hasta 2030.

Un aspecto crítico será la transición hacia sistemas electrónicos de control de asistencia, que dejarán de ser opcionales o a través de una tarjeta de sellado para convertirse en una herramienta obligatoria para el cumplimiento legal ante las nuevas regulaciones.

Al ser la implementación gradual permitirá a las empresas adelantarse para ver qué costos tendrán al final, en 2030, cuando eliminen un turno por completo.

La Cámara de Diputados recibió la minuta del Senado que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas de forma gradual hasta 2030.

El proyecto modifica el Artículo 123 de la Constitución Política para establecer que la jornada será de 40 horas semanales, con un día de descanso por cada seis días de trabajo con goce de salario íntegro.

El Artículo Tercero transitorio especifica que la duración de 40 horas de la semana laboral será alcanzada de manera gradual: plantea que en 2026 la jornada sea de 48 horas; en 2027, de 46 horas; en 2028 pase a 44 horas; que en 2029 sea de 42 horas y que la jornada laboral quede en las 40 horas para 2030. (Claudia Valenzuela / El Diario)

Tras ser publicada, tentativamente el 1 de mayo, darán tres meses para adecuar la legislación