Tras publicarse la noticia de que Sergio de Jesús Elizondo Muñoz, director general de la Sofom Préstamo Feliz, buscaba su libertad a través de una solicitud amparo que atiende un juez en Tabasco, antier el juzgador pospuso su decisión.
Édgar Salvador Vargas Valle, juez Séptimo de Distrito de Tabasco, llevó a cabo la audiencia donde revisó los argumentos de Elizondo Muñoz, pero de forma inusual no resolvió en definitiva sobre la suspensión de amparo, lo que podría haber dejado en libertad al directivo.
"Generalmente, al celebrarse una audiencia incidental en un juicio de amparo, el juez se pronuncia sobre la suspensión definitiva, lo que no sucedió aquí", explicó una fuente cercana al caso. El especialista explica que con lo sucedido el miércoles pasado, la decisión del juez queda en el aire y no tiene una fecha límite.El amparo promovido el pasado 26 de enero y con el folio 195/2026-V-9 argumentaba un presunto "peligro de tortura" ante un eventual traslado de Elizondo Muñoz a una prisión de Tabasco.
El juzgador ya había concedido una suspensión provisional para el efecto de que Elizondo quede recluido en Nuevo León y en la audiencia del miércoles pasado normalmente hubiera decido sobre la libertad del directivo. Elizondo fue detenido el 3 de enero a las 9:00 horas en el sector de Los Callejones en San Pedro, y fue vinculado a proceso por el delito de administración fraudulenta, por lo que hasta hoy se encuentra en prisión preventiva en Nuevo León. Ese mismo día también fue detenido Fernando García Sada, dueño de la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) con sede en San Pedro, pero fue liberado tras una audiencia porque en el 2021 habría transferido sus acciones de la financiera a Elizondo. Dos fondos internacionales denunciaron el año pasado que Préstamo Feliz les adeuda varios cientos de millones de dólares que fueron prestados a la intermediaria para que los pudiera colocar como créditos a sus clientes. Los préstamos eran otorgados con dinero de inversionistas y acreedores a los que no se les han pagado ni capital ni intereses.
