La Alianza por la Justicia Fiscal (AJF) y el Instituto del Sur Urbano (SUR) plantearon 16 propuestas de reforma al cobro y gasto de los impuestos saludables, es decir, los gravámenes a productos nocivos como el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas, para aumentar el presupuesto en Salud.

Esto a razón de que actualmente los montos son insuficientes para cubrir las consecuencias de productos dañinos para la salud, además de que México invierte en salud menos del 3 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda destinar cerca de 6 por ciento.

Por ejemplo, el tabaquismo provoca más de 63 mil 200 muertes anuales en México y atender sus consecuencias médicas directas le cuesta al Estado 152 mil millones de pesos al año y más de 93 mil 404 millones de pesos en costos indirectos (discapacidad, muerte prematura y pérdida de productividad laboral).

Sin embargo, en 2025 sólo se recaudaron 50 mil millones en impuestos a tabaco, lo que significa que por cada peso recaudado, se pierden 4.90 pesos, dimensionó la Alianza integrada por el CIEP, México Evalúa, Oxfam México, el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig), entre otros.

Se plantea que si se etiquetara 70 por ciento del monto no participable de la recaudación de los IEPS saludables para estos propósitos, se contaría con un presupuesto de 152.6 mil millones de pesos para fortalecer el sistema de salud pública e incidir en los factores estructurales sociales y económicos que propician las enfermedades asociadas a los productos gravados por los IEPS.

"Se trata de tan sólo 21 por ciento del presupuesto asignado a Petróleos Mexicanos (Pemex) en 2026 (708 mil millones de pesos) que, destinado a fortalecer la prevención y atención de enfermedades, podría tener un impacto potente", indicaron la AJF y SUR en el cuadernillo "Propuestas de Impuestos Saludables: por más derechos y cuidados en México", publicado hoy.

Dimensionaron que con esta cantidad de recursos se podría destinar 50 por ciento a la atención de la salud de personas sin seguridad social.

Con la recaudación de 2025, este arreglo implicaría asegurar 76.3 mil millones de pesos para la atención de la salud de personas sin seguridad social en 2026, o un aumento de casi 25 por ciento del presupuesto asignado para este fin, unos 307 mil millones de pesos.

También se podría destinar 40 por ciento, unos 61.04 mil millones de pesos, a la construcción de un Sistema Nacional de Cuidados; mediante el etiquetado de estos recursos, el presupuesto destinado para el Sistema Nacional de Cuidados se podría aumentar en 38 por ciento.

De igual forma, se podría etiquetar el 10 por ciento restante, unos 15.26 mil millones de pesos, a destinos específicos para cada impuesto.

La Alianza detalló que esta cifra contemplaría programas, proyectos y organismos que buscan atender las problemáticas estructurales vinculadas al consumo del producto gravado.

Con este recurso, sería posible duplicar los presupuestos actuales de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), el presupuesto de 2026 del programa de prevención y atención de adicciones de la Profeco y la Cofepris.

La AJF y SUR propusieron simplificar la estructura del IEPS y aumentar la cuota específica a valores que permitan a Hacienda recaudar ingresos adicionales y disminuir el volumen del mercado del tabaco de manera contundente.

Dijeron que es necesario considerar como impuestos a la salud también los que sirvan para gravar las emisiones de carbono que producen contaminación, ya que causan enfermedades respiratorias, además de que el cambio climático incide en el aumento de enfermedades tropicales desatendidas, como el dengue, que en 2024 provocó un brote sin precedentes en México de más de 500 mil casos.

El precio actual del impuesto al carbono en México es de los más bajos del mundo, de sólo 3.5 dólares por tonelada de CO2.

La propuesta es aumentarlo gradualmente a entre 40 y 185 dólares hacia 2030, y eliminar la exención del gas natural; se propone etiquetar estos recursos para proyectos de adaptación climática, con perspectiva interseccional.