Chihuahua, Chih.- Octavio de la Torre Stéffano, presidente de Concanaco-servytur, advirtió que cuando la reducción de la jornada laboral alcance su totalidad, las empresas pagarán 48 horas; sin embargo, sólo serán productivas 35 horas, lo que resulta "insostenible" dado que la economía no presenta un crecimiento proporcional. “Ser formal no puede ser sinónimo de desventaja", sentenció.
El dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-servytur) expuso que existe un entusiasmo de los legisladores por la reforma, no obstante, “una vez que se les pase la borrachera enfrentarán una cruda terrible”, advirtió.
Informó que Concanaco se opuso a la reducción de jornada laboral en las condiciones planteadas, al representar a un sector que abre al público y que requiere de personal para atenderlo, que incluye hospitales, restaurantes, transportes, y aunque sean industrias, dijo, son servicios.
Expuso que el organismo presentó nueve ideas para esta propuesta, de las cuales ocho ya transitaron positivamente. Plantearon la operatividad mediante un día de descanso, horas extras escalonadas para tener una cobertura de 56 horas de trabajo, jornadas compactadas acordadas entre las partes y la implementación de un banco de horas.
El líder del organismo precisó que la propuesta que más preocupa es la que aún está en proceso, ya que incrementaría los costos operativos de los negocios en casi un 20 por ciento, agravado por la falta de personal disponible.
Ante ello, plantean un mecanismo alternativo: un subsidio fiscal a partir de la hora 41 para las empresas que acrediten la contratación de nuevo personal.
Expuso que la ley establece 48 horas de trabajo pero, al descontar los descansos obligatorios y el impacto de la Ley Silla, el tiempo productivo real cae a 42 horas.
Cuando la propuesta sea implementada por completo, reiteró, pagarán 48 horas, pero sólo 35 serán productivas, un escenario insostenible, advirtió.
Expuso que el mayor costo de esta reforma lo pagarán los negocios familiares, el 99.8 por ciento de las unidades económicas.
Expuso que Concanaco representa el 66 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y la mayor parte de los de negocios reales que no están sindicalizados.
De la Torre Stéffano precisó que las Mipymes son las principales empleadoras del país, con 50 millones de trabajadores de un total de 59 millones ocupados, por lo que resulta evidente que la carga de las nuevas reformas recae mayoritariamente sobre los pequeños y medianos negocios.
Expuso que el 36 por ciento de los trabajadores de las micro, pequeñas y medianas empresas son formales, de manera que, si no generan un equilibrio, ese sector que es el real no va a tener mayor empleo formal.
El líder empresarial señaló la urgencia de construir una política enfocada en los negocios familiares o, de lo contrario, continuarán empujando a las empresas a la informalidad.
“La formalidad no debe de ser una cuesta arriba y la informalidad es un síntoma, es una alerta y ser formal no puede ser sinónimo de desventaja”, puntualizó.
