El italiano se siente cómodo en el liderato con 267 puntos, sabe que tienen las herramientas para luchar por su primer título de Fórmula Uno y es consciente del potencial que puede llegar a alcanzar como lo hizo la semana pasada en Italia, así que continúa en el camino con el mismo perfil sin intentar cambiar la actitud relajada y sencilla que lo caracteriza.
"Siento que mi familia es muy buena para mantenerme con los pies en la tierra y para permanecer así. Entonces, especialmente mi padre, no tiene ningún filtro. Así que, siempre que quiere decirme algo, me lo dice, sea bueno o malo. "En ese sentido no necesito preocuparme por ellos. Son ellos los que se preocupan por mí. Pero, afortunadamente, me han enseñado de una manera que me hace entender, especialmente cuando yo de alguna forma pierdo el enfoque o me desvío un poco del camino. Pero ellos siempre están ahí por mí", dijo Antonelli, quien se prepara para su primera carrera en Madrid.
El círculo de amigos de Kimi también juega un papel importante fuera de las pistas porque son quienes más se emocionan cuando gana y le dan otra perspectiva de cómo afrontar los buenos y malos momentos en esta campaña.
"Saben mejor qué tipo de mensajes enviar, decirme, mandarme después de un fin de semana de carrera o antes de un fin de semana de carrera. Porque, sabes, no voy a mentir, al principio estaban muy, muy emocionados y diciendo cosas especialmente supersticiosos, estaban un poco exagerados. Pero ahora está mucho mejor", agregó.
