Cd. de México.- El primer duelo interno en Cadillac ocurrió durante el Gran Premio de China.
Al apagarse las luces del semáforo, los bólidos de la escudería estadounidense salieron disparados gracias al motor Ferrari, pero, al intentar adelantar en la curva 3, Sergio Pérez y Valtteri Bottas se golpearon.
La peor parte se la llevó el mexicano porque hizo un trompo y regresó a la carrera en la última posición de la que ya no pudo salir y así cruzó la bandera a cuadros en el puesto 15.
"Eso fue todo mi culpa. Vi el hueco y fui por él. Pero obviamente, viéndolo ahora, Valtteri no tenía a dónde ir.
Desafortunadamente, eso terminó costándome la carrera porque hice un trompo y perdí mucho tiempo. Por suerte, logré regresar al grupo. Creo que fue solo un error de juicio de mi parte. Y afortunadamente, no pasó nada. Es importante simplemente disculparse y darte cuenta de que la regaste, y así son las cosas, a veces cometes errores.
"En la segunda tanda, estaba a punto de rebasar a Valtteri con el modo de rebase activado y perdí el motor. Perdí la batería, así que perdí como cinco segundos. Y más tarde, perdí otros 15 o 20 segundos", explicó el tapatío. Pese a los percances, la marca con sede en Carolina del Norte al fin llevó a sus dos autos hasta la meta y sumó más kilómetros importantes para el desarrollo del proyecto.El tricolor ofreció varios momentos divertidos. El primero junto a Fernando Alonso en un rebase. Una vez que el Cadillac superó el Aston Martin, el asturiano no dudó en saludar a Checo. Y otro episodio fue cuando hizo referencia al videojuego de Mario Kart, ya que buscaba un hongo para ir más rápido en la pista de Shanghai.
"Necesito un hongo ahora. Tenía uno, pero luego desapareció. No sé qué pasó", dijo el mexicano.
