Cd. de México.- Si Gianni Infantino vendió hasta el césped de la Final del Mundial, ¿por qué no poner a la venta el torneo entero? La FIFA anunció ayer que quiere empaquetar la Copa del Mundo -y todo lo que la rodea- en una nueva empresa y venderle un pedazo a inversionistas, entre ellos un fondo de la familia Kushner, emparentada con Donald Trump.
El organismo informó que su administración explora crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial que concentraría los derechos de retransmisión, patrocinio, venta de boletos y licencias, además de la operación de sus torneos.
"La FIFA invitará a terceros a realizar inversiones minoritarias, sin poder de control", señala el comunicado. Según reportes de prensa, esa participación sería inicialmente de 20 por ciento sobre una valuación cercana a los 20 mil millones de dólares. Asegura que conservaría el control exclusivo de la FFE mediante mayoría en el Consejo de Administración, así como la autoridad sobre las competencias, calendario y reglamento.La operación se trabaja con el banco de inversión J.P. Morgan y con el fondo Thrive Eternal, de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Trump, quien encabezaría el grupo de compradores.
La FIFA promete que la FFE captará 4 mil 200 millones de dólares este mismo año y que todas sus utilidades se reinvertirán en el futbol, vía un nuevo mecanismo llamado FIFA Fast Forward Programme. Con ello, calcula reunir más de 10 mil millones de dólares en cuatro años para programas de desarrollo. Hasta ahora tenía previsto repartir unos 2 mil 700 millones entre sus federaciones en el periodo 2027-2030. La reacción europea fue inmediata y frontal. "El alma y la gobernanza del futbol no son activos con los que se deba especular", respondió la UEFA en un comunicado, en el que reprochó la falta de transparencia. El proyecto todavía debe ser aprobado y, para conseguirlo, la FIFA ofrece a cada una de sus 211 federaciones -entre ellas la Femexfut- un apoyo extraordinario de hasta 20 millones de dólares.
