Ciudad de Mexico— Rafael Márquez Álvarez apunta a que la Selección Mexicana mejore lo mostrado en este Mundial.
“No me queda más que responderles (a los aficionados) y decirles que estoy comprometido a intentar ser mejor, a llevar a un mejor nivel a la Selección, de mantener este nivel que ha mostrado y obviamente intentarlo mejorar”, dijo a la FMF el nuevo técnico del Tricolor. “Se tiene una muy buena base, se tienen jugadores jóvenes y otros de experiencia que van a ser importantes en esta etapa de transición. Ahora no es momento de frenarse, sino acelerar. Se ha hecho una base, un gran trabajo para fortalecer esto que se inició y aprovechar esta continuidad que quizá antes no se había visto bajo mi responsabilidad. Y haré todo lo posible para mantenerlo e incluso mejorarlo”. Márquez fue auxiliar técnico desde agosto de 2024 y tiene contrato hasta que finalice la Copa del Mundo de 2030. “No fue fácil, pero el trabajo y convencimiento y lo que Javier (Aguirre) nos brindó, sobre todo en la gestión, ha sido una etapa de mucho aprendizaje”, dijo el ‘Káiser’. “Estoy con la ilusión, responsabilidad y las ganas de hacer que el jugador mexicano sea mejor, potencializarlo, después, ¿por qué no?, tratar de permear más bajo, estar cerca de las Selecciones menores para darles una base y procesos importantes, es una gran labor la que está haciendo Andrés Lillini”.Pasa test de fuerza
Previo al quinto y último Mundial de su trayectoria como futbolista (2018), Rafael Márquez repasó en The Players Tribune los pasajes de su trayectoria, incluso aquel de cuando la OFAC del Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo acusó de presuntos vínculos con el crimen organizado. “En mi último Mundial, a los 39 años, viví otra hermosa sensación, porque venía de una situación personal muy difícil, que casi me impidió jugar en Rusia. Y mientras caminaba hacia el campo para hacer el cambio, entré en la segunda mitad, sí vi un poco esa película, ese camino, ese esfuerzo, ese sacrificio que necesito para poder llegar allí. “Estaba muy estancado, no físicamente, pero mentalmente, más que nada. Y poder ganarle al campeón vigente, Alemania, cuando nunca esperaban nada de nosotros, también fue algo simbólico. Después de la fiesta, puedes, como si liberaras toda esa presión que tenías”, narró. Rafa ahora toma las riendas de la Selección Mexicana rumbo al Mundial de 2030, con el desafío de sobrevivir a las Eliminatorias que tantos procesos técnicos han truncado.
