Conmemoración en el centro de Filadelfia, frente al Independence Hall, protocolo para la interpretación del himno estadounidense en la cancha del estadio previo al juego, jets que sobrevolaron la zona justo antes del silbatazo inicial y mucho fervor por parte del público local con banderas y playeras en rojo, blanco y azul.

Así fue como se mezcló a la Copa del Mundo con la celebración de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos.

Justo en la misma ciudad en la que John Adams, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin fueron parte principal del grupo que firmó el documento el 4 de julio de 1776, el partido entre Francia y Paraguay no podía escaparse del toque nacionalista.

En las pantallas gigantes del inmueble aparecieron mensajes de "Feliz 4 de julio" con tomas constantes de aficionados de la nación norteamericana.

Al mediodía sonaron las campanas en el Independence Hall y en su plaza una banda de guerra estudiantil se puso a tocar para el disfrute de aficionados paraguayos y franceses que después fueron testigos también de la fiesta en el estadio.