San Francisco.- En el futbol americano, y especialmente en el Super Bowl, tener jugadores con experiencia previa podría ayudar a cambiar definitivamente el rumbo del partido.
Para esta edición LX, tanto Patriots como Seahawks presumirán piezas clave que ya han tenido acción en la disputa por el Trofeo Vince Lombardi, aportando ese temple que sólo se adquiere bajo los reflectores del escenario más grande en la NFL.
Nueva Inglaterra lidera con cinco jugadores experimentados, tres de ellos ex miembros de Filadelfia. El linebacker Christian Elliss y el tacle defensivo Milton Williams, quienes perdieron con los Eagles en 2022, aunque Williams tomó venganza el año pasado en la victoria sobre Chiefs.
Otro jugador de Filadelfia en la lista es Mack Hollins, campeón novato en 2017.El ala cerrada Austin Hooper, quien vivió la histórica caída de los Falcons ante los Pats tras ir ganando 28-3 en el SB LI. Y por último destaca el esquinero Carlton Davis III, campeón en 2020 con Tampa Bay.
Por Seattle, el protagonismo recae en Cooper Kupp, MVP del Super Bowl LVI y quien brilló con los Rams con 92 yardas y dos touchdowns. Lo acompañan el LB Ernest Jones IV, campeón en 2021, y el defensivo Josh Jobe, quien cayó en 2022.
Además, se espera la activación de Cam Akers, corredor que fue clave con los Rams y que busca aportar su bagaje pese a su rol actual.Con este arsenal de experiencia, el duelo por el Trofeo Vince Lombardi no sólo será de estrategia, también pesará el equipo de mayor colmillo.
