Cd. de México.- Alcanzar la excelencia de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 es la meta de Randal Willars.

El clavadista mexicano viene de una destacada actuación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 al conquistar 2 medallas de oro desde la plataforma de 10 metros, tanto en sincronizados como de forma individual.

Alcanzar los 570.70 puntos fue clave para el originario de Baja California, porque ya sabe qué camino tomar el siguiente año en Panamericanos y el Serial de Copas del Mundo.

"Justamente en cualquier competencia la meta es estar arriba de los 500 puntos. Yo sé que arriba de los 500 puntos la probabilidad de medalla en cualquier competencia es muy alta. La meta es siempre ser constante, siempre pasar de los 500 puntos.

"Hice 570, es mi mejor puntuación a nivel personal, me puso feliz. Sé que en una competencia mundial o en unos Juegos Olímpicos los jueces son un poco más estrictos y las calificaciones estarían un poco abajo, pero creo que (de todos modos) estaría muy por encima de los 500 puntos, así que estoy satisfecho", mencionó Willars.

La visión del atleta de 24 años no se queda en una cifra, también en una nación, pues junto con la nueva camada de clavadistas, comandada por el campeón mundial, Osmar Olvera, quiere vencer a China.

"Esta generación viene muy bien, no sólo técnicamente, todos venimos con muchas ganas, es algo que se contagia entre nosotros: cada vez se dan mejores resultados, más motivados y obviamente esa confianza y esa unión del equipo lo sienten los demás países.

"Desde que llegamos, desde los entrenamientos, se siente un equipo fuerte. Hay varias pruebas en las que se les ha ganado, donde se les han escapado medallas y los chinos también sienten la presión de que no están solos", sentenció.

Altísimo nivel

Desafiar la gravedad desde la plataforma de 10 metros podría asustar a quien no se llame Randal Willars.

El clavadista mexicano cuenta con un salto de 4.1 grados de dificultad, que lo puede llevar a la gloria, pero si la técnica falla es una derrota, así que desde los Juegos Olímpicos de París 2024 lo ha estado perfeccionando.

"Tengo el grado de dificultad más alto, también tengo una gran técnica, una gran calidad de mis clavados. Tienes que ser preciso, ser constante y muy, muy detallista en todos los clavados.

"Sin duda tengo varios clavados, incluyendo el último, que por el grado de dificultad, por lo que representa, pueden ser lo que marque esa diferencia o esos puntos en una competencia cerrada y que me permitan ganar. Pero la competencia se gana desde el primero hasta el último clavado", explicó.

Más maduro

El Randal Willars que se presentó en Santo Domingo 2026 se ha revolucionado.

Su primera participación en unos Juegos Olímpicos, en París 2024, le ayudó a entender que a veces es necesario sacar el temple para entregar todo en un clavado.

"Este año sentí que progresé mucho en mi aspecto competitivo, en cómo me siento, me siento mucho más tranquilo. He progresado mucho y me siento ahora un Randal mucho más maduro y listo para tener un mejor resultado y conseguir esa medalla en Los Ángeles (2028).

"Justamente ahora me siento muchísimo mejor en la parte competitiva, mucho más constante, mentalmente más maduro para afinar detalles técnicos mínimos, que son los que hacen la diferencia entre un 8 y medio y un 9", aseveró.

Mucho ritmo

Uno de los sentidos que Randal tiene mejor desarrollado es el oído.

Gracias a su gusto por la música clásica y a su talento para tocar el piano, el mexicano aprendió a apreciar todos los elementos que hay a su alrededor cuando salta desde la plataforma de 10 metros.

"Es un tema de ritmo. El ritmo sin duda es algo que se trabaja, es algo que se empieza a sentir, es algo con lo que tú empiezas a fluir y sí, se puede complementar y me ha ayudado a tener un mejor ritmo, porque al final los clavados es un arte.

"La verdad es que me gusta (la música), pero no suelo escucharla durante las competencias, hay muchos clavadistas que lo hacen. En lo personal nunca lo intenté y tengo otro tipo de rutina, pero sí la música suele ser mi forma de desahogarme en el día a día", reflexionó.