La sequía de quarterbacks se notó en el arranque del Draft de la NFL.

Además de Fernando Mendoza, selección uno global, solamente se eligió a otro mariscal en la Primera Ronda, Ty Simpson de Alabama, quien fue tomado por los Rams en la 13 global.

Simpson pintaba hace meses para salir Top 5, pero su bajo rendimiento y sufrir una fractura de costilla, le bajaron los bonos.

Por segundo año en fila no hubo mariscales de campo con pasta de súper estrellas en la Primera Ronda.

En 2025 fueron elegidos Cam Ward y Jaxson Dart en la ronda inicial, en la selección 1 y 25, respectivamente.

Y en nada se compara con los seis quarterback que se eligieron en la Primera Ronda del Draft de 2024, cuando fueron llamados Caleb Williams, Jayden Daniels, Drake Maye, Michael Penix Jr, J.J Mc Carthy y Bo Nix, una clase con mucho futuro, pues ya están mostrando varios de ellos su calidad.

Ahora, todo pintaba hace varios meses para que fuera una buena cosecha en el Draft 2026, pero varios decidieron esperar otra campaña en el colegial, como el caso de Arch Manning (Texas), Garrett Nussmeier (LSU), Drew Allar (Penn State) y Dante Moore (Oregon).

Algunos optaron por luchar otra campaña para aumentar su valor en el Draft, pero también los amarra el NIL (Nombre, Imagen y Semejanza), pues ahora en el colegial los jugadores ganan buen dinero, como Arch, quien se espera gane 5.4 millones -el atleta universitario mejor valuado-.