Al anunciarse la salida del ingeniero de carrera de Max Verstappen para 2027 y su llegada a McLaren en 2028, Red Bull deberá limitar las actividades del británico en la fábrica para no revelar información del desarrollo de sus monoplazas.
En su intento de fortalecer su estructura, la escudería de Woking sumó a GP, un hombre que fue clave en el ascenso del neerlandés y que conoce a la perfección las necesidades de los pilotos en pista, lo que representa un duro golpe para los austriacos. "Todavía tiene contrato con Red Bull. Esperamos que siga cumpliendo ese contrato. Pero, por supuesto, uno de los momentos delicados para Red Bull es que no puede salir de la fábrica con un portátil con todos los datos al final del año, pero lo que tenga en la cabeza, se lo puede llevar consigo."Así que lo que McLaren, estoy seguro, esperaría es que Red Bull liberara a GP antes de tiempo de su contrato, le eximiera de la obligación de pagarle el sueldo y le permitiera incorporarse a McLaren antes de lo previsto. Pero, por otro lado, ¿por qué iban a querer hacer algo que diera ventaja a sus competidores?", comentó David Coulthard, ex conductor de la F1 y de las bebidas energéticas, al podcast Up To Speed.
No es la primera vez que un ingeniero pasa de un equipo a otro y lo mismo sucede con los pilotos, así que se toman ciertas precauciones para evitar malos entendidos entre ambas partes."(Red Bull podría decirle) mira, no puedes seguir trabajando en este coche, ni mucho menos participar en ninguna de las conversaciones sobre los desarrollos de cara a 2027 y más allá. Así que eso se convierte en una situación incómoda", explicó.
