Cd. de México.- Tras 20 años de ausencia, la República Checa o Chequia está de regreso en un Mundial, enorgulleciendo a su país y a esa generación dorada encabezada por Pavel Nedved, Tomas Rosicky, Milan Baros y Petr Cech que estuvo en Alemania 2006.
Sin muchos futbolistas de renombre, pero con un sistema táctico que prioriza el orden en defensa y mediocampo y que sabe aprovechar el balón parado, los checos serán el último rival de México en la Copa del Mundo.Durante las Eliminatorias, Chequia demostró ser un equipo sólido en la zaga, ya que solo permitió 8 anotaciones en 8 cotejos, en gran parte por su formación 3-5-2.
En el Mundial, los europeos no tendrán ningún problema al ceder la posesión del balón, pues, como depredadores, solo necesitan de un buen contragolpe para poner en apuros a los rivales con Pavel Sulc y Patrik Schick en la punta.
SU ESTILO DE JUEGO
No es un equipo que apueste por la posesión prolongada del esférico, sus ataques son más dinámicos tras recuperarlo. Priorizan más el orden en sus líneas que la tenencia del balón.
Aprovechan la altura de sus hombres para jugadas de táctica fija y utilizan bloqueos tipo baloncesto para dejar a alguien libre.
Frente a rivales de mayor envergadura, dejan que se aproximen hasta la media cancha, pero sus bloques compactos les cierran espacios.
Ante Dinamarca, Chequia solo tuvo el 31 por ciento de la posesión, pero demostró ser más letal, pues solo necesitó de 9 disparos (frente a 22) para hacer dos tantos.
SUS HOMBRES CLAVE
La columna vertebral está compuesta de baluartes que tienen experiencia en las grandes Ligas de Europa.
Con sus 1.91 mts. de estatura, el central Ladislav Krejcí (Wolverhampton) es un peligro cuando se trata de juego aéreo.
Tomas Soucek (West Ham) es uno de esos jugadores que puede desarmar los ataques rivales y de pronto, pisar el área contraria.
Arriba están los depredadores. Pavel Sulc (Lyon) es un futbolista completo que puede ser mediapunta o segundo delantero. Patrick Schick (Leverkusen), el goleador, se desenvuelve bien fuera del área, capaz de retener el balón y marcar goles acrobáticos.
¿QUÉ LE ESPERA AL TRI?
Les ha costado, pero su transición ha sido exitosa. Chequia logró que la vieja guardia diera "su último esfuerzo" y la supo rodear de jóvenes talentosos que están en grandes clubes europeos.
En el Mundial, México y compañía se encontrarán con un equipo resiliente que nunca baja los brazos -ante Irlanda lo perdían 2-0 y terminaron pasando-, capaz de competirle de tú a tú a través del esfuerzo colectivo. No tienen grandes estrellas, pero creen que el sacrificio es la base del éxito.
Si bien sus carrileros Vladimir Coufal y Jaroslav Zeleny son veteranos y sufren en velocidad, el bloque de la defensa central es una roca.
